Actualidad

Raúl Cordero tras sistema frontal: “El número de víctimas mortales, considerando extensión, magnitud y duración del evento, es acotado”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El académico y climatólogo de la Usach sostuvo que el intenso sistema frontal responde principalmente al fenómeno del “súper Niño” y no al cambio climático. Además, afirmó que el balance de fallecidos fue menor al esperado para un evento de esta magnitud gracias al sistema de alertas SAE, aunque advirtió que Chile mantiene importantes déficits en planificación territorial.

En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con el climatólogo y académico de la Universidad de Santiago, Raúl Cordero, sobre las causas y consecuencias del sistema frontal que afectó a la zona centro-norte del país.

El experto aseguró que las lluvias extremas registradas durante las últimas semanas responden principalmente al fenómeno del “súper Niño”, uno de los más intensos de las últimas décadas, y no directamente al cambio climático.

Las causas del sistema frontal y las lecciones que deja la emergencia

Según explicó, este evento comenzó en junio y se extenderá, al menos, hasta el otoño de 2027. Recordó que episodios similares ocurrieron durante el súper Niño de 2015, cuando se registraron los aluviones de Atacama y fuertes temporales en la zona central.

En ese contexto, indicó que el cambio climático agrava las consecuencias, pero sostuvo que la principal explicación de las precipitaciones récord corresponde al fenómeno climático del Pacífico.

Balance de víctimas y evaluación de la respuesta

Cordero sostuvo que, pese a la magnitud del desastre, el número de fallecidos fue inferior al registrado en eventos comparables. “El número de víctimas mortales, considerando la extensión, la magnitud y la duración del evento, es acotado”, afirmó, al comparar la emergencia con los aluviones de 2015.

Agregó que “cada víctima fatal es una tragedia”, pero aseguró que el resultado habría sido mucho peor sin los avances alcanzados en los sistemas de alerta.

En esa línea, destacó el rol del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE). “Las alertas SAE salvan vidas y, en este caso, estoy muy seguro de que salvaron decenas de vidas”, señaló.

Si bien reconoció que siempre existen cuestionamientos sobre su funcionamiento, afirmó que esta herramienta marcó una diferencia importante respecto de emergencias ocurridas hace una década.

Infraestructura, planificación y desafíos futuros

Consultado por la gestión del Gobierno frente a la emergencia, el climatólogo evitó centrar el análisis en las decisiones adoptadas durante las últimas semanas.

A su juicio, las grandes obras de infraestructura requieren planificación de largo plazo y atraviesan varios gobiernos, por lo que resulta imposible responder a un fenómeno de esta magnitud con medidas adoptadas pocos meses antes.

También advirtió que habría sido imposible evitar completamente los daños materiales y humanos.

No obstante, fue crítico de la planificación territorial en varias comunas del centro-norte del país. Afirmó que no debieron autorizarse construcciones en zonas inundables y responsabilizó a las autoridades que otorgaron esos permisos.

Además, llamó a reconstruir con nuevos estándares, reforzar la infraestructura y mantener restricciones para edificar en áreas de riesgo, ya que advirtió que este tipo de eventos volverá a repetirse cada vez que Chile enfrente un nuevo súper Niño.