Michelle Bachelet queda fuera de los primeros lugares en el primer sondeo para la Secretaría General de la ONU
La expresidenta de Chile no figuró entre las candidatas con mayor respaldo en la primera votación informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La costarricense Rebeca Grynspan lideró el sondeo, seguida por Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi.
Michelle Bachelet enfrentó este jueves el primer examen en su aspiración por convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La expresidenta chilena no logró ubicarse entre las candidatas con mayor respaldo en el primer sondeo informal realizado por el Consejo de Seguridad, una instancia que, si bien no es vinculante, suele entregar las primeras señales sobre el desarrollo de la elección.
Primer sondeo marca el inicio de la carrera por la Secretaría General de la ONU
De acuerdo con los resultados difundidos por medios internacionales, la exvicepresidenta de Costa Rica y actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Rebeca Grynspan, encabezó la votación con diez apoyos.
En segundo lugar se ubicó la representante permanente de Guyana ante la ONU, Carolyn Rodrigues-Birkett, con nueve votos favorables, mientras que el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, obtuvo siete respaldos y se instaló entre los aspirantes mejor posicionados.
Bachelet, en tanto, no apareció entre los tres candidatos con mejores resultados en esta primera medición, aunque hasta ahora no se ha dado a conocer el detalle completo de la distribución de votos para cada postulante.
Cómo funciona el proceso de elección
El sondeo corresponde a una votación confidencial en la que participan los 15 integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU. Cada país puede manifestar su posición respecto de cada candidatura mediante tres opciones: “encourage” (apoyar), “discourage” (desalentar) o “no opinion” (sin opinión).
Este mecanismo no define al ganador, pero permite medir el nivel de respaldo de los aspirantes y orientar las negociaciones diplomáticas que se desarrollan en las semanas siguientes.
Durante los próximos meses se realizarán nuevas rondas de votación. En las etapas finales se emplean papeletas diferenciadas para identificar si alguno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido— ejerce un eventual veto sobre alguna candidatura.
Una vez alcanzado un consenso, el Consejo de Seguridad recomendará un único nombre a la Asamblea General de la ONU, organismo encargado de efectuar el nombramiento formal del próximo secretario general.