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Andrea Repetto apunta al impacto del “bencinazo”: “Hizo un cambio de estado de ánimo en el bolsillo y anímicamente”

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

La economista analizó el pesimismo que muestran las encuestas, cuestionó el discurso económico del Gobierno y abordó la megarreforma, la falta de acuerdos políticos, la agenda de seguridad, la polarización y los cambios en educación.

En un nuevo capítulo de Conversaciones sin Pauta, Claudia Alamo conversó con la economista Andrea Repetto sobre el pesimismo que se ha instalado en Chile, el escenario económico y político, la dificultad para alcanzar acuerdos y los desafíos que enfrenta la democracia.

Al analizar el estado de ánimo de los chilenos, Repetto explicó que el deterioro de las expectativas no es un fenómeno exclusivo del país y que también se observa en Estados Unidos, Europa y Asia. Sin embargo, destacó la rapidez con que cambió la percepción de los chilenos durante los últimos meses.

El deterioro de las expectativas y el ánimo de los chilenos

Repetto advirtió que en Chile las mediciones de confianza y percepción económica han empeorado de manera brusca durante los últimos meses, hasta acercarse a los niveles registrados después del estallido social y durante la pandemia.

Según la economista, además, existe una distancia entre la percepción sobre la situación de las empresas y la realidad que las personas observan en sus propios hogares.

“Las empresas sí, dicen los encuestados, pero nosotros no, las personas no. Y son números que se están levantando desde el 2014 y yo te diría que estas son las peores menciones. Es bien impresionante”, afirmó.

Repetto explicó que ese pesimismo también puede afectar la propia actividad económica, porque las expectativas influyen en decisiones como invertir, contratar trabajadores, capacitarse o buscar un nuevo empleo. “Si las expectativas son pesimistas, no quieres invertir en el futuro porque el futuro se ve malo”, sostuvo.

Del “bencinazo” a la megarreforma: los factores que identifica Repetto

Entre las explicaciones, apuntó al discurso con el que asumió el Gobierno. “Tenemos un discurso de un gobierno que entró diciendo que este país era un desastre. El Estado está en quiebra, el país hay que reconstruirlo, hay fraude social, hay parásitos en el Estado”, señaló. A su juicio, ese relato pudo influir en el ánimo de las familias.

La economista también identificó un factor económico concreto. “El desempleo persiste en un nivel alto y ha seguido subiendo, pero yo creo que el desencadenante de todo esto es el Bencinazo”, sostuvo. Luego agregó: “Yo creo que el bencinazo hizo un cambio de estado de ánimo en el bolsillo y anímicamente”.

“Es malo no necesitar al otro”

Sobre la megarreforma, Repetto puso en duda que la rebaja de impuestos asegure por sí sola un mayor dinamismo económico. “La relación entre impuesto y economía no es tan lineal como se describe en esta reforma”, afirmó, y advirtió que una menor recaudación también puede generar costos.

La economista también abordó la falta de acuerdos y la fragmentación del Congreso. Sobre la posibilidad de aprobar reformas sin negociar con sectores políticos distintos, planteó que “es malo no necesitar al otro” y defendió una mayor conversación para construir mejores políticas públicas.

Seguridad, democracia y polarización: las alertas de Repetto

En materia de seguridad, advirtió sobre el riesgo de impulsar medidas que respondan al clima ciudadano, pero que no resulten eficaces. “Aquí lo que a uno le preocupa es que terminemos haciendo cosas populistas que suenan efectistas y que al final no consiguen lo que estás tratando de buscar”, señaló.

También expresó preocupación por la disposición a sacrificar derechos en nombre de la seguridad y afirmó que le parece “súper grave que no creamos en la democracia”.

Finalmente, Repetto vinculó el clima actual con la polarización afectiva y con una pérdida de certezas a nivel internacional, tanto respecto de la democracia como de las reglas del comercio.

En educación también fue crítica: “Los cambios que le están haciendo el sistema de admisión escolar, el SAE famoso, es volver atrás. Atrasar los SLEP es volver atrás”.