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Cómo es la nueva cárcel de Alta Seguridad de Talca: celdas individuales, 1.500 cámaras y bloqueo de celulares

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El Complejo Penitenciario La Laguna tiene capacidad para 2.320 internos y cuenta con 14 módulos que permiten separar a los reclusos según su nivel de peligrosidad. El recinto comenzó a recibir este jueves a reos de alto compromiso delictual en el marco de la Operación Cancerbero.

El Complejo Penitenciario La Laguna, ubicado en el sector de Panguilemo, a unos 10 kilómetros al norte de Talca, se convirtió este jueves en uno de los principales focos de la estrategia penitenciaria del Gobierno, tras el inicio del traslado de reos de alta peligrosidad desde distintos recintos del país.

Así es La Laguna, el recinto que recibirá a reos de alta peligrosidad

La operación, denominada “Cancerbero”, contempla el traslado de internos de alto compromiso delictual y personas vinculadas al crimen organizado.

El recinto fue inaugurado en enero de 2025 y ha sido definido como uno de los complejos penitenciarios más modernos de Sudamérica.

Capacidad para más de 2.300 internos y 14 módulos

La cárcel cuenta con una superficie superior a los 63.500 metros cuadrados y una capacidad máxima de 2.320 plazas una vez que complete su proceso de habilitación. Hasta antes del operativo de este jueves mantenía poco más de 400 internos.

Uno de los principales atributos del complejo es su capacidad para segmentar a la población penal. Sus 14 módulos permiten separar a los internos según si son condenados o imputados, su nivel de compromiso delictual, condiciones especiales y género.

El recinto también dispone de módulos de máxima seguridad con celdas individuales. A ello se suman locutorios especialmente diseñados para las visitas, que permiten mantener separados físicamente a los internos de quienes concurren a verlos.

Más de 1.500 cámaras y tecnología para bloquear celulares

La seguridad constituye uno de los elementos centrales del diseño de La Laguna. El penal cuenta con más de 1.500 cámaras de vigilancia de alto estándar, además de más de 30 detectores de metales y tres escáneres corporales.

También dispone de tres equipos destinados a detectar drogas y explosivos y de un sistema de gestión de telecomunicaciones que permite bloquear el uso de teléfonos celulares, una de las herramientas consideradas relevantes para impedir que organizaciones criminales continúen operando desde las cárceles.

La infraestructura contempla además talleres industriales, una escuela y un centro de trabajo agrícola, instalaciones orientadas a desarrollar actividades de capacitación y reinserción.

La administración del complejo fue concesionada por el Ministerio de Obras Públicas a Constructora San José, responsable de su habilitación, operación y mantención.