¿Quién es la “impresora humana” de Trump y por qué se ha convertido en una de las mujeres más cercanas al presidente?
Natalie Harp carga una impresora portátil, prepara los artículos que lee Donald Trump y participa en el manejo de sus redes sociales. Su cercanía con el mandatario la transformó en una figura clave de su entorno y ahora la dejó en medio de una fuerte polémica política en Estados Unidos.
Puede estar en el Salón Oval, a bordo del Air Force One o incluso en un carro de golf. Natalie Harp suele permanecer cerca de Donald Trump con teléfonos, un computador y, durante años, un elemento bastante menos habitual: una impresora portátil.
La misión explica el particular apodo que recibió entre algunos colaboradores del mandatario: “la impresora humana”. Trump conserva una fuerte preferencia por el papel y Harp se encarga de mantenerlo abastecido de artículos, correos electrónicos y publicaciones que podían interesarle.
Según The Wall Street Journal, cuando trabajaban desde Mar-a-Lago incluso podía acompañarlo al campo de golf preparada para imprimir documentos desde un carro.
Mucho más que imprimir papeles
Con el tiempo, esa tarea terminó acompañada de responsabilidades bastante más importantes. Hoy, Harp, de 35 años, ocupa el cargo de asistente ejecutiva del presidente y pasa más tiempo junto a Trump que cualquier otro colaborador, de acuerdo con funcionarios actuales y antiguos citados por el mismo diario estadounidense. Su escritorio está inmediatamente fuera del Salón Oval.
También integra el reducido grupo con acceso directo a la cuenta de Trump en Truth Social. Puede llevarle borradores impresos de publicaciones para que los revise o recibir directamente los mensajes que el presidente quiere difundir.
En otras ocasiones, el propio Trump le dicta los textos que ella publica desde su teléfono. La cercanía con esta tarea ha hecho que Harp incluso se familiarice con la particular puntuación y forma de escribir del mandatario.
Su posición tiene otra dimensión. Harp puede funcionar como puerta de entrada hacia el presidente.
The Wall Street Journal relata que un mensaje enviado en el momento adecuado a su teléfono puede facilitar que personas interesadas en hablar con Trump consigan llegar hasta él. Una fuente cercana a la Casa Blanca describió su número telefónico como incluso más valioso que el del propio mandatario.
Del cáncer al mundo de Trump
Su historia con Trump comenzó lejos de la Casa Blanca. Harp creció en California y hace cerca de una década fue diagnosticada con cáncer óseo. Años después atribuyó públicamente parte de su recuperación a la posibilidad de acceder a tratamientos experimentales y vinculó su experiencia con la ley Right to Try, promulgada por Trump en 2018.
Su testimonio la acercó al movimiento político del republicano. En 2020 habló en la Convención Nacional Republicana y después trabajó como presentadora de One America News Network (OAN).
En 2022 dejó la televisión para incorporarse al equipo de Trump, en un momento en que el expresidente todavía buscaba recuperar protagonismo político. Desde entonces, su presencia se volvió prácticamente permanente.
La colaboradora que permanece cuando el círculo se reduce
Una escena reciente permitió dimensionar esa cercanía. Cuando Trump realizó un cambio secreto de avión en Turquía por motivos de seguridad, Harp estuvo entre el reducido número de personas que permaneció junto al mandatario, lo que da cuenta del lugar que ocupa dentro de su entorno.
También asiste a reuniones en el Salón de Situaciones, encuentros en el Salón Oval y conversaciones dentro de la oficina privada de Trump en el Air Force One.
Según el periódico, responde directamente al presidente y esa relación ha provocado roces con otros integrantes de la administración cuando ejecuta instrucciones de Trump sin consultar previamente a otras áreas de la Casa Blanca.
¿Por qué ahora todos hablan de Natalie Harp?
Durante años fue una figura conocida principalmente dentro del universo de Trump. Eso cambió cuando el senador demócrata Jon Ossoff, quien busca su reelección en Georgia, la mencionó durante un acto político para cuestionar las prioridades del presidente.
Ossoff afirmó que Trump prefería construir su salón de baile y “viajar con Natalie” antes que dedicarse a gobernar.
La frase provocó una dura respuesta de la Casa Blanca y de figuras conservadoras, que acusaron al senador de insinuar una relación inapropiada entre ambos. La administración rechazó esa interpretación y defendió a Harp.
La controversia terminó sacando de las sombras a una mujer que rara vez concede entrevistas o habla públicamente. Mientras las cámaras suelen estar concentradas en Trump, Harp aparece muchas veces apenas fuera del encuadre.
Pero su vieja impresora portátil cuenta solo una parte de la historia. La mujer que comenzó entregándole papeles al presidente terminó sentada a pocos metros del Salón Oval, con acceso a sus redes sociales y convertida en uno de los canales más directos hacia Donald Trump.