Ministra Lincolao atribuye rechazo a cambios del Fondecyt a “interés económico” de universidades
La titular de Ciencia defendió las nuevas bases del concurso postdoctoral 2027, cuestionadas por el Cruch y sociedades científicas. Sostuvo además que existe “mucha desinformación” en torno a las modificaciones.
La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, profundizó sus diferencias con las universidades por los cambios introducidos en las bases del Fondecyt Postdoctorado 2027 y atribuyó parte de las críticas de las casas de estudio a razones económicas.
La controversia comenzó a inicios de agosto, cuando el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch) envió una carta a la secretaria de Estado para solicitar que se reconsideraran las modificaciones al concurso.
Defensa de los cambios al Fondecyt y respuesta a críticas de las universidades
Entre los cambios cuestionados están la exigencia de residencia definitiva en Chile y la decisión de destinar hasta un 70% de las adjudicaciones a diez áreas consideradas prioritarias. Rectores y representantes de la comunidad científica han pedido al ministerio retrotraer las modificaciones.
En entrevista con el podcast Cómo te lo explico, de La Tercera, Lincolao defendió la decisión y apuntó a razones financieras detrás de la reacción de las universidades.
“Yo creo que hay interés económico de las universidades. Y no las culpo, cuando tú tienes un financiamiento que estás acostumbrado a recibirlo de una manera y lo vas a recibir de otra (…) es evidente que va a haber una reacción”, afirmó.
Frente al argumento de que las universidades buscan resguardar la libertad de los investigadores para definir sus áreas de estudio, Lincolao respondió: “A mí me cuesta creer eso, porque nosotros financiamos a las universidades muchísimo”.
La ministra también defendió la exigencia de residencia definitiva para investigadores extranjeros y planteó que existe una dimensión ética respecto del uso de recursos públicos.
“¿Ustedes creen que es de sentido común (…) pedirle a una dueña de casa, a una persona que se saca la mugre trabajando (…) que le pague los estudios a una persona extranjera que venga, estudie tres años y se vaya? Creo que esto es una conversación moral también”, sostuvo.
Lincolao atribuyó además parte del rechazo de las sociedades científicas a “mucha desinformación” y descartó que las prioridades excluyan a las ciencias sociales y humanidades, aunque reconoció falencias en la comunicación del ministerio.
Finalmente, aseguró que solicitaron al Cruch una alternativa a las nuevas bases: “Todavía no recibimos una”.