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Gobierno quita urgencia de reforma de seguridad ante críticas al nuevo estado de excepción

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

La Moneda decidió dar más tiempo a la discusión del proyecto ante las diferencias surgidas incluso dentro del oficialismo. La oposición cuestionó las facultades contempladas para intervenir comunicaciones y limitar desplazamientos.

El Gobierno confirmó este domingo que rebajará la urgencia de la reforma constitucional de seguridad, una decisión que busca abrir espacio para alcanzar acuerdos en el Congreso ante las diferencias que ha provocado la iniciativa tanto en la oposición como en sectores oficialistas.

Gobierno abre espacio para acuerdos ante críticas a la reforma de seguridad

A partir de septiembre, el proyecto pasará a tramitarse con urgencia simple. El biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, explicó que el Ejecutivo optó por modificar los plazos con el objetivo de facilitar las conversaciones.

“Siempre es bueno como Poder Ejecutivo tener la apertura a ir graduando las urgencias en función del objetivo final”, sostuvo Alvarado, quien aseguró que la intención es “buscar un acuerdo, buscar un consenso y sacar la iniciativa adelante”.

Reforma de seguridad abre diferencias por nuevo estado de excepción

Pese al cambio de estrategia, La Moneda descartó retirar por ahora la propuesta de crear un nuevo estado de excepción constitucional, uno de los puntos que ha concentrado los principales cuestionamientos.

Desde Renovación Nacional, el senador Andrés Longton valoró que existan mayores plazos y planteó que el texto debe acotarse. Su apuesta es aprobar la idea de legislar, pero avanzar hacia una reforma “lo más minimalista posible”, además de concentrar esfuerzos en medidas relacionadas con el sistema penitenciario.

En la oposición, el senador socialista Juan Luis Castro calificó el escenario como un “primer fracaso” del Gobierno y cuestionó las atribuciones que podría entregar el nuevo mecanismo, entre ellas la posibilidad de interceptar comunicaciones. “Estamos casi legalizando el espionaje bajo formas autoritarias que no son las que proceden en tiempo de democracia”, afirmó.

La presidenta electa del Frente Amplio, Gael Yeomans, también rechazó la propuesta y acusó que entregaría al Presidente José Antonio Kast facultades excesivas para interceptar comunicaciones y restringir la libertad de desplazamiento.

El Ejecutivo, en tanto, mantuvo su defensa de la reforma y argumentó que las nuevas herramientas responden al avance del crimen organizado y a la presencia de grupos delictuales que controlan determinados territorios.