Muere Yayoi Kusama a los 97 años, la artista japonesa que convirtió los lunares y el infinito en su sello
La reconocida figura del arte contemporáneo falleció el 14 de agosto en un hospital de Tokio. Su museo confirmó que continuó pintando hasta sus últimos días.
La artista japonesa Yayoi Kusama murió a los 97 años en un hospital de Tokio, según confirmó este jueves el museo que lleva su nombre y la fundación encargada de preservar su legado.
El fallecimiento ocurrió el pasado 14 de agosto, aunque fue comunicado públicamente este 27 de agosto. El anuncio oficial no detalló la causa de muerte y destacó que la artista se mantuvo trabajando hasta sus últimos días.
Yayoi Kusama y una vida marcada por el arte
Nacida el 22 de marzo de 1929 en Matsumoto, Japón, Kusama se convirtió en una de las figuras más reconocibles del arte contemporáneo gracias a sus lunares, calabazas y las célebres instalaciones “Infinity Mirror Rooms”, espacios cubiertos de espejos que producen una sensación de repetición infinita.
Parte importante de su lenguaje artístico estuvo relacionado con las alucinaciones que experimentaba desde su infancia.
La propia Kusama relató que veía luces, puntos y flores que parecían extenderse por los espacios que la rodeaban, imágenes que posteriormente trasladó a sus obras.
En la década de 1950 se trasladó a Nueva York, donde se incorporó a la escena de vanguardia y desarrolló sus pinturas Infinity Nets. Durante los años 60 también realizó performances y participó en actividades contra la guerra de Vietnam.
El regreso a Japón y su consagración internacional
Tras regresar a Japón en los años 70, ingresó voluntariamente a una institución psiquiátrica en Tokio, donde residió durante décadas. Desde allí se trasladaba regularmente a su estudio cercano para continuar trabajando.
Su reconocimiento internacional creció especialmente desde la década de 1990. Sus obras fueron exhibidas en algunos de los principales museos del mundo y sus instalaciones inmersivas alcanzaron una enorme popularidad durante el auge de las redes sociales.
El Yayoi Kusama Museum destacó que la artista continuó pintando hasta el final de su vida y mantuvo su convicción de que el amor podía contribuir a cambiar el mundo.