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Suben a más de 350 los muertos por las inundaciones en Nepal y el Tíbet: hay más de 1.300 desaparecidos

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El desastre se produjo tras el colapso de una masa de hielo y rocas en el Himalaya. Entre las personas que permanecen sin localizar hay cientos de turistas extranjeros de más de 30 países.

El balance de las devastadoras inundaciones que golpearon la frontera entre Nepal y el Tíbet continúa aumentando. Al menos 353 personas han muerto y más de 1.300 permanecen desaparecidas, según el último reporte de Associated Press conocido este jueves.

Solo en Nepal se reportan 826 desaparecidos, mientras que en el condado tibetano de Gyirong las autoridades chinas contabilizan otros 558, entre ellos 260 extranjeros. Las cifras pueden variar entre organismos debido a los distintos mecanismos y momentos utilizados para recopilar y verificar los antecedentes.

Cientos de turistas entre los desaparecidos

La emergencia afecta especialmente a extranjeros que se encontraban en la región por turismo, trekking o peregrinaciones. La Junta de Turismo de Nepal reportó 517 extranjeros sin localizar, provenientes de más de 30 países.

Entre ellos figuran ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Australia, Reino Unido y Canadá.

La zona forma parte además de las rutas utilizadas por peregrinos que se dirigen al monte Kailash, considerado sagrado para distintas religiones. Los equipos de emergencia mantienen operaciones terrestres y aéreas para localizar sobrevivientes.

Más de 5.000 efectivos militares y policiales participan en el operativo en Nepal. Sin embargo, la destrucción de al menos 19 puentes y cerca de 40 kilómetros de carreteras dificulta el acceso a las zonas más golpeadas.

El colapso de un glaciar detrás de la tragedia

Las primeras informaciones apuntaron a un terremoto como posible origen de la emergencia. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), sin embargo, determinó posteriormente que la señal sísmica detectada correspondió al colapso de hielo y roca de un glaciar, seguido por un gigantesco flujo de escombros.

La magnitud del fenómeno quedó reflejada en las mediciones del río Trishuli: en uno de sus puntos, el nivel del agua aumentó hasta nueve metros en apenas 30 minutos.

Las autoridades mantienen además vigilancia sobre un lago formado por el bloqueo de un cauce río arriba, ante el riesgo de una nueva crecida.

Científicos señalan que el aumento de las temperaturas favorece condiciones que pueden desestabilizar el hielo y las rocas en las zonas de alta montaña, aunque advierten que todavía se analiza el papel específico del cambio climático en este desastre.