Orrego cuestiona consejo a White de quedarse en su casa: “Si los alcaldes se empiecen a esconder, le entregamos la calle a los delincuentes”
El gobernador de la Región Metropolitana calificó como “pésimo” que una autoridad le recomendara al alcalde de San Bernardo quedarse en su casa tras conocerse el plan para asesinarlo. Además, llamó a alcanzar un pacto transversal en seguridad, respaldó cambios al régimen carcelario y planteó avanzar en materia de secreto bancario.
En Primera Pauta de Radio Pauta, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, abordó el plan para asesinar al alcalde de San Bernardo, Christopher White, y reveló que una autoridad le recomendó quedarse en su casa ante las amenazas. Orrego evitó identificar quién entregó ese consejo y emplazó a preguntárselo directamente al jefe comunal.
“Pregúntele, pregúntele, ¿quién le dijo que se quedara en la casa? Eso me parece que es pésimo, porque en el fondo es una mala señal”, afirmó.
Luego sostuvo que la respuesta del Estado no puede consistir en replegar a las autoridades amenazadas: “El día que los alcaldes se empiecen a esconder, quiere decir que le entregamos la calle a los delincuentes”.
Orrego advierte una “línea roja” tras plan contra Christopher White
El gobernador sostuvo que el caso marca una diferencia respecto de las amenazas que otros alcaldes han recibido durante los últimos años, debido a que esta vez se detectó un plan concreto para cometer un asesinato.
“Es la primera vez que de verdad se detecta que de la amenaza (…) se pasa a un plan concreto para asesinar a una autoridad democrática”, señaló. A su juicio, el hecho resulta especialmente grave porque “cuando atacas a una autoridad democrática, estás atacando a la democracia”.
Orrego llamó a desarticular completamente a las organizaciones detrás de estas amenazas. Según planteó, detener al denominado Indio Juan o aumentar las escoltas de White no basta para enfrentar el problema.
Orrego llama a un pacto de seguridad y prioriza reforma carcelaria
El gobernador afirmó que existe espacio político para alcanzar un acuerdo transversal en seguridad, pero cuestionó la estrategia del Ejecutivo para impulsar su reforma constitucional.
“¿Hay agua en la piscina para una reforma y para un pacto de seguridad? Lo hay”, sostuvo. Sin embargo, agregó que para conseguirlo el Gobierno debe sentarse a conversar y no presentar unilateralmente reformas que generan cuestionamientos incluso entre sus partidarios.
Entre las prioridades, Orrego destacó el sistema penitenciario. “¿De verdad creemos que podemos controlar la calle si no estamos controlando ni la cárcel?”, planteó.
Además, defendió un régimen diferenciado para líderes de organizaciones criminales, debido al riesgo de que continúen sus operaciones desde los recintos penitenciarios.
El gobernador también respaldó avanzar en el acceso a información bancaria para perseguir el patrimonio del crimen organizado. “Si tú no persigues la ruta del dinero, vas a tener que seguir contando muertos y recogiendo cuerpos”, advirtió.
“No todo se va a discutir en el Congreso”
Orrego también cuestionó la capacidad de gestión del Estado y sostuvo que nuevas leyes no resolverán por sí solas los problemas de seguridad.
“No todo se va a discutir en el Congreso. Se requiere gestión”, afirmó. Como ejemplo mencionó las deficiencias del sistema de control de armas y un proyecto de identificación para la PDI que, según relató, no logró concretarse después de tres años y medio.
Respecto de una eventual participación de las Fuerzas Armadas en seguridad interna, defendió su colaboración en la protección de infraestructura crítica y sostuvo que existen experiencias internacionales en esa dirección.
Finalmente, insistió en que una política de seguridad que aspire a permanecer en el tiempo requiere acuerdos amplios: “Tienes que sentarte a conversar con quienes piensan distinto de ti”.