Actualidad

Judd vuelve a opinar sobre la situación interna de Chile: “Es vulnerable al crimen organizado”

Imagen principal
POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El embajador de Estados Unidos defendió la cooperación impulsada por Washington contra las organizaciones transnacionales y sostuvo que el Escudo de las Américas responde a los intereses del país.

El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, volvió a pronunciarse sobre la situación nacional, pese al llamado del canciller Francisco Pérez Mackenna a que los representantes diplomáticos no intervengan en asuntos de política interna.

En una entrevista publicada por El Mercurio, Judd abordó el avance de las organizaciones criminales transnacionales y advirtió: “En este momento Chile es vulnerable al crimen organizado”.

Judd defiende el Escudo de las Américas ante el avance del crimen organizado

El diplomático planteó que la amenaza exige una mayor colaboración internacional y defendió el denominado Escudo de las Américas, iniciativa promovida por el gobierno de Donald Trump para coordinar a distintos países en el combate contra carteles y redes delictuales.

“Programas como el Escudo de las Américas están en el mejor interés de Chile”, afirmó Judd. La propuesta considera cooperación en seguridad fronteriza, intercambio de inteligencia, narcotráfico y protección de infraestructura crítica.

Chile todavía no formaliza su incorporación al programa. El Gobierno ha señalado que la iniciativa continúa bajo evaluación, mientras sectores de la oposición han solicitado aclarar sus alcances y las obligaciones que podría asumir el país.

Las aclaraciones de Judd tras la citación de Cancillería

Las declaraciones se conocen después de que Pérez Mackenna citara al embajador por sus afirmaciones sobre el origen de la violencia registrada tras el 18 de octubre de 2019.

Luego de ese encuentro, el canciller recalcó que los representantes extranjeros no deben pronunciarse sobre la política interna del Estado ante el cual están acreditados.

Judd aclaró posteriormente que Estados Unidos no realizó una investigación independiente sobre el estallido social y que su análisis se construyó a partir de información pública procedente de políticos, académicos y policías de Chile. Sin embargo, descartó que sus declaraciones constituyeran una intervención en los asuntos nacionales.