FMI respalda agenda económica de Kast y proyecta recuperación para 2027
El organismo consideró compatibles la reducción del gasto público, la rebaja de impuestos y la desregulación. Además, anticipó una recuperación económica en 2027, aunque condicionó el escenario al precio del cobre y al avance de las reformas.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) valoró la dirección de la agenda económica del Gobierno de José Antonio Kast y sostuvo que Chile puede combinar disciplina fiscal con medidas destinadas a estimular la inversión.
Bikas Joshi, nuevo jefe de la misión del organismo para Chile, afirmó que la reducción del gasto público, la rebaja de impuestos y la desregulación no representan objetivos incompatibles.
FMI ve espacio para acelerar el crecimiento de Chile
“Consideramos que estas medidas son complementarias, no contrapuestas”, señaló en una entrevista publicada por el FMI.
El economista explicó que cada política opera en un plazo diferente. Mientras el control del gasto permite proteger la sostenibilidad de las cuentas públicas en el corto plazo, los incentivos tributarios y regulatorios buscan mejorar la competitividad y elevar la capacidad de crecimiento del país.
Recuperación dependerá del cobre y las reformas
El FMI calificó la actual desaceleración como un fenómeno principalmente transitorio, asociado en parte a la menor producción de cobre. El organismo anticipó una recuperación durante 2027 y estimó que Chile podría crecer cerca de 3% anual a mediano plazo.
Ese escenario, sin embargo, depende de que los precios del cobre permanezcan altos y de que las reformas anunciadas se concreten.
Las reformas que el FMI propone para fortalecer la economía chilena
Entre las prioridades, Joshi mencionó la agilización de permisos, la mejora de la infraestructura logística, la capacitación laboral y una mayor vinculación entre universidades y empresas.
También planteó la necesidad de aumentar la participación laboral femenina mediante cambios al sistema de cuidado infantil.
La entrevista coincidió con la renovación por otros dos años de la Línea de Crédito Flexible para Chile, ahora por cerca de US$11.800 millones. El instrumento funciona como un seguro ante crisis externas y su continuidad refleja la evaluación positiva del FMI sobre las instituciones y políticas económicas del país.