Caso Molino Grollmus: cinco condenados reciben más de 80 años de cárcel por ataque en Contulmo
El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete dictó las penas contra los 18 condenados por el ataque armado e incendio que afectó a la familia Grollmus y su histórico molino en 2022. Cinco integrantes de la RML recibieron penas superiores a 80 años de presidio.
El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete dio a conocer este lunes las sentencias contra los 18 condenados por el ataque armado contra la familia Grollmus y la destrucción del histórico molino ubicado en Contulmo, en la Región del Biobío.
¿Qué penas recibieron los condenados por el ataque?
Cinco de los condenados, identificados como líderes de la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML), recibieron penas superiores a 80 años de cárcel. Entre ellos se encuentra Federico Astete, considerado uno de los principales responsables del ataque.
Otros cinco condenados fueron sentenciados a 65 años de presidio, mientras que un tercer grupo de cinco deberá cumplir penas que llegan a los 34 años.
En el caso de los tres condenados que eran menores de edad al momento de los hechos, dos recibieron internación en régimen cerrado y uno quedó sujeto a libertad vigilada.
¿Qué ocurrió en el ataque al fundo de la familia Grollmus?
Las sentencias corresponden a delitos como incendio, homicidio frustrado y robo con intimidación, entre otros ilícitos acreditados durante el juicio.
El ataque ocurrió el 29 de agosto de 2022, cuando un grupo de personas armadas ingresó al fundo de la familia Grollmus en Contulmo. Durante el hecho fueron incendiados el centenario molino, una leñera y un museo perteneciente a la familia, además de dos vehículos.
Carlos Grollmus Thiele, quien tenía 79 años al momento del ataque, recibió un disparo que provocó la amputación de una de sus piernas. También resultaron heridos Helmuth Grollmus y su hijo Christian.
¿Qué dijo el ministro de Seguridad sobre las condenas?
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, valoró la sentencia luego de que el tribunal diera a conocer las penas: “Atacaron para sembrar terror. Hoy, sus condenas suman más de 1.000 años de cárcel”.
El ministro también sostuvo que el caso involucró un ataque que trascendió a las víctimas directas. “Fue un ataque contra una familia, contra toda una comunidad y contra el derecho de los chilenos a vivir sin miedo”, afirmó.
Arrau agregó que el Ministerio de Seguridad Pública fue querellante en la causa y destacó el trabajo realizado durante la investigación.
“Este resultado es fruto de la investigación del Ministerio Público, del trabajo de la PDI, Carabineros y la Armada, y de un Estado que actuó unido”, señaló.