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Reforma al sistema político: los principales cambios del proyecto impulsado por Elizalde que está a un paso de ser ley

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

La iniciativa endurece las condiciones para crear y mantener partidos, eleva las exigencias para los candidatos independientes y fortalece el poder de los comités parlamentarios. El Congreso debe resolver esta semana una última diferencia.

La reforma al sistema político impulsada en 2025 por el entonces ministro del Interior Álvaro Elizalde quedó a un paso de convertirse en ley. El Senado revisará este martes el informe de la Comisión Mixta y la Cámara de Diputados hará lo propio el miércoles.

El único punto pendiente corresponde a la declaración de principios de los partidos. La fórmula acordada establece que las colectividades deberán condenar los sistemas totalitarios.

El Congreso votará el último punto pendiente de la reforma al sistema político

También tendrán que rechazar el uso, la promoción o la incitación de la violencia como método de acción política y expresar su compromiso con la probidad y la transparencia.

La disposición necesita 26 votos en el Senado y 78 en la Cámara. Si no alcanza ese respaldo, será eliminada, pero el resto de la reforma continuará su tramitación porque ya fue aprobado por ambas corporaciones.

El proyecto podrá pasar al Tribunal Constitucional y luego al Presidente José Antonio Kast para su promulgación. La actual administración patrocinó la propuesta y renovó su suma urgencia el 8 de septiembre.

Mayores requisitos para crear y mantener partidos políticos

La reforma elimina la posibilidad de constituir un partido con presencia en tres regiones contiguas. Las nuevas colectividades deberán acreditarse en al menos ocho regiones y reunir afiliados equivalentes al 0,3% del padrón electoral definitivo en cada una de ellas.

Los partidos existentes tendrán un plazo de 18 meses para actualizar su número de militantes. De acuerdo con los cálculos publicados por Emol, el Partido Liberal, Evópoli y la Federación Regionalista Verde Social enfrentarían las mayores dificultades para alcanzar el nuevo mínimo.

El proyecto también establece que solo las colectividades con representación parlamentaria podrán acceder al financiamiento público.

Nuevas barreras para los candidatos independientes

Los independientes no podrán representar más del 50% de las candidaturas a diputados o senadores inscritas por un partido. Si una colectividad supera ese límite, todas sus postulaciones para la elección respectiva podrían ser rechazadas.

Además, las firmas exigidas para presentar candidaturas independientes se calcularán sobre el padrón electoral completo y no sobre las personas que votaron en la elección anterior. Esta modificación elevará la cantidad de patrocinios necesarios.

Reforma al sistema político: Más atribuciones para los comités parlamentarios

La reforma reconoce legalmente a los comités parlamentarios como organismos de coordinación política. Sus jefaturas podrán organizar pareos, definir reemplazos en las comisiones y aplicar sanciones internas ante el incumplimiento de acuerdos.

Sin embargo, esas medidas no podrán impedir que un legislador vote, presente proyectos o ejerza sus facultades constitucionales.

El Partido Comunista resolvió rechazar la iniciativa por acuerdo de su comisión política, pese a que sus senadores Claudia Pascual y Daniel Núñez habían respaldado anteriormente algunos de sus cambios.

La diputada Lorena Pizarro sostuvo que la reforma no asegura una mayor representación y advirtió que podría significar un retroceso similar al sistema binominal.

El Partido Nacional Libertario también se opuso durante la discusión en la Cámara. Johannes Kaiser cuestionó que las modificaciones al sistema político permitan recuperar la confianza ciudadana y criticó que el debate se concentre en las reglas institucionales, sin abordar el desprestigio de la clase política.

Una de las críticas más duras provino del presidente de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet. El diputado afirmó que el proyecto favorece a las colectividades tradicionales y acusó un acuerdo entre los grandes partidos.

También advirtió que eliminar la posibilidad de constituir una colectividad en tres regiones contiguas podría provocar la desaparición de organizaciones regionales.

“Esta ley carteliza la política”, sostuvo Mulet, quien apuntó especialmente al entendimiento entre el Partido Socialista, la UDI y Renovación Nacional.

Durante su paso por la Cámara también rechazaron la reforma parlamentarios del Partido Radical, el Partido de la Gente, independientes y representantes socialcristianos.

Las principales objeciones se concentran en el aumento de los militantes exigidos, la obligación de constituirse en ocho regiones y las nuevas restricciones para presentar candidaturas independientes.