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Milei contra la ONU: “Se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos (…) disfrazados de burócratas”

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

En su discurso ante la Asamblea General, el presidente argentino acusó al organismo de no hacer cumplir sus resoluciones sobre las Malvinas y pidió al Reino Unido retomar las negociaciones por la soberanía de las islas.

El presidente argentino, Javier Milei, lanzó este miércoles una dura crítica a Naciones Unidas desde el podio de su Asamblea General, en Nueva York.

En su intervención, cuestionó la utilidad del organismo y vinculó ese reproche con el reclamo de su país por las islas Malvinas.

“Se ha convertido en una organización inútil cuyo único propósito es sostener una casta de parásitos arrogantes disfrazados de burócratas bien intencionados”, afirmó.

Malvinas, el ejemplo de Milei contra la ONU

Milei sostuvo que la disputa por las Malvinas muestra la distancia entre las resoluciones internacionales y sus efectos. Según planteó, Naciones Unidas reconoció la controversia y pidió evitar cambios unilaterales mientras permanezca abierta, pero no ha logrado que ese llamado se cumpla.

El mandatario recordó la resolución 31/49, aprobada hace cinco décadas, y cuestionó que las acciones unilaterales continúen. A su juicio, el problema no es la falta de pronunciamientos, sino la incapacidad de darles consecuencias. Esa situación, sostuvo, debilita la autoridad del organismo.

Milei reiteró que las Malvinas constituyen una causa nacional para Argentina. También llamó al Reino Unido a reanudar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica a la disputa de soberanía y pidió abrir un diálogo sobre la explotación de recursos naturales en la zona.

Las medidas de Argentina para reforzar su reclamo por Malvinas

El reclamo llega después de que el Gobierno argentino anunciara medidas para reforzar su posición sobre las islas. Entre ellas figuran un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra empresas que exploten recursos sin autorización argentina y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.

La intervención combinó así dos mensajes: una crítica a la capacidad de Naciones Unidas para hacer valer sus decisiones y la decisión de Argentina de mantener activo su reclamo por las Malvinas mediante gestiones diplomáticas y medidas internas.