Walker duda que el Escudo de las Américas sirva para combatir al crimen organizado: “¿Es un instrumento idóneo, eficaz para ese objetivo?”
El excanciller pidió al Gobierno aclarar los alcances de la adhesión de Chile. También abordó la carta de Michelle Bachelet y Gabriel Boric, la interpelación al canciller y la relación con Argentina.
En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con el excanciller Ignacio Walker sobre la incorporación de Chile al Escudo de las Américas y la interpelación que enfrenta este lunes el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna.
Walker respaldó el objetivo de enfrentar a los carteles, el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. Su reparo apunta al mecanismo elegido: “¿Es este un instrumento idóneo, eficaz para ese objetivo? Y ahí está toda la duda que tenemos algunos o muchos”.
Las dudas de Walker sobre el Escudo de las Américas y la política exterior
El excanciller cuestionó el origen del Escudo de las Américas, impulsado por Donald Trump, y sostuvo que la afinidad política entre los gobiernos participantes forma parte de la iniciativa desde su creación.
“La politización o la ideologización está en la génesis de esta iniciativa”, afirmó. También criticó que el Gobierno chileno no consultara previamente su adhesión con los partidos oficialistas.
A su juicio, el Gobierno debió informar incluso a los partidos oficialistas antes de adoptar una decisión de esta relevancia. “La politización o la ideologización está en la génesis de esta iniciativa”, sostuvo.
También contrastó la explicación del Ejecutivo, que describe la participación chilena como un intercambio de información, con la declaración conjunta difundida por Estados Unidos. Según Walker, ese texto incluye materias económicas, de seguridad y de coordinación multilateral.
Mencionó los minerales críticos, la infraestructura digital y el control de inversiones extranjeras como asuntos que exceden el combate a los carteles.
Por ello, pidió precisar qué compromisos asumió Chile: “Primero el Gobierno tiene que aclarar qué es lo que firmó”. Walker sostuvo que el Presidente tiene atribuciones para conducir las relaciones exteriores, pero defendió el derecho a examinar si una decisión resguarda la autonomía y la soberanía del país.
Soberanía, interpelación y relación con Argentina
El excanciller atribuyó la adhesión a presiones de Washington y a una afinidad política entre ambos gobiernos. A la vez, marcó distancia de la idea de que criticar el Escudo equivalga a restar apoyo al combate contra el crimen: insistió en que su duda se refiere a los alcances y la eficacia de esta iniciativa.
Sobre la carta en que Michelle Bachelet y Gabriel Boric expresaron sus reparos, Walker dijo compartir la preocupación de fondo por la soberanía.
Consideró que habría sido conveniente solicitar antes una audiencia al Presidente para pedir antecedentes y plantearle esas inquietudes directamente, aunque recalcó el derecho de ambos expresidentes a pronunciarse.
Respecto de la interpelación a Pérez Mackenna, explicó que la Cámara puede formular preguntas al canciller y llamó a evitar que la sesión se convierta en un espectáculo. También ve en ella una oportunidad para que el ministro exponga los lineamientos de la política exterior del Gobierno.
Finalmente, Walker apuntó a la relación con Argentina. Cuestionó que la afinidad entre los mandatarios se haya presentado como una ventaja para Chile mientras surgen controversias diplomáticas, entre ellas la referida al estrecho de Magallanes.