Emmanuel Carrère en su paso por Chile: “Cuando a uno le gusta Bolaño, es como vivir con su compañía”
El escritor francés habló con la prensa y conversó con Rafael Gumucio en la UDP. En su visita abordó su cercanía con Bolaño, los límites de la investigación y el duelo familiar que dio origen a Koljós.
Emmanuel Carrère escucha y deja pasar unos segundos antes de responder. Su ritmo es pausado. No responde de inmediato: sostiene el rostro entre sus manos y se concede unos segundos para pensar.
Cada respuesta parece construirse ahí, con palabras que elige con cuidado y silencios que también son parte de la conversación.
Así transcurrió la conferencia de prensa a la que asistió Radio Pauta durante su visita a Chile, tras su paso por el Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires.
Carrère en Chile: su vínculo con Bolaño y las preguntas que atraviesan su escritura
El autor de El adversario y Limónov llegó con Koljós, su última obra, centrada en la historia de su madre, la historiadora Hélène Carrère d’Encausse.
En el encuentro, Carrère contó que comenzó a leer a Bolaño después de su muerte y que ha leído todos sus libros traducidos al francés.
“Cuando a uno le gusta Bolaño, es como vivir con su compañía”, afirmó. Sobre sus lecturas, explicó que le interesa identificar la voz del autor más que su estilo.
La investigación y la responsabilidad de escribir sobre otros
Su cautela también aparece frente al oficio periodístico. “Soy siempre reticente a dar mi opinión porque no confío en ella”, señaló.
Disfruta investigar, aunque reconoce un límite: “Creo que podemos acumular toda la documentación del mundo, hacer todas las investigaciones del mundo y que en un momento nos encontremos enfrentados a una especie de misterio de las cosas y de los seres”.
Su desencanto con Rusia y la responsabilidad de narrar vidas ajenas
Carrère reconoció que quedaron preguntas sin hacerle a su madre: algunas porque creía conocer las respuestas y otras porque podían incomodarla. Había asuntos, como la política, sobre los que no solían conversar.
Consultado por su desencanto con Rusia, vinculó su antigua visión romántica con la perspectiva que predominó en su familia materna. Reconoció que antes no había advertido la dimensión colonial de la relación con ucranianos y georgianos. La escritura de Koljós le permitió revisar esa herencia.
Narrador, testigo y protagonista: la responsabilidad de escribir sobre otros
Carrère también distinguió su papel dentro de sus libros. “Soy narrador, soy testigo, estoy muy comprometido. Y hay libros en los que además de ser narrador, soy protagonista”, explicó.
Considera propiamente autobiográficos Una novela rusa y Yoga. En los demás, su presencia depende del relato; en V13, por ejemplo, es más discreta.
Esa diferencia no elimina la responsabilidad: “Los problemas éticos no cambian tanto, porque los problemas éticos no son con respecto a uno mismo, sino con respecto a los otros”.
Carrère: el duelo y la primera persona en su conversación con Gumucio
Por la tarde, Carrère participó en la Cátedra Abierta en Homenaje a Roberto Bolaño de la UDP, donde conversó en francés con Rafael Gumucio.
El público repletó el hall de la Biblioteca Nicanor Parra. Entre lectores y figuras de la política, la academia y la cultura estuvo el expresidente Gabriel Boric, quien llegó acompañado de Marcela Serrano y se ubicó en primera fila.
En ese diálogo, explicó que Koljós nació del duelo por sus padres, pero que los recuerdos familiares le dieron una alegría inesperada. Aunque no se considera predispuesto a la felicidad, el tono del libro lo sorprendió.
También describió la primera persona como una herramienta para comprender experiencias ajenas. Sus libros construyen retratos de personas cercanas o distantes de él. En esa búsqueda aparece el autorretrato: su propia vida ofrece un punto de partida para explorar aquello que todavía no comprende.