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Sebastián Gallegos sobre Yo Elijo Mi PC: “Cortarlo porque no tuvo resultado en aprendizaje tiene bien poco sentido”

POR Nicolás Melelli Viveros |

El académico de la UAI y uno de los autores de la evaluación de la Dipres plantea que el programa debe reformularse y no eliminarse, con plataformas adaptativas, apoyo docente y un diseño de evaluación de impacto desde el inicio.

En Mercado Central de Radio Pauta conversamos con Sebastián Gallegos, académico de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, profesor visitante en Harvard y uno de los evaluadores externos del programa Yo Elijo Mi PC en el informe de la Dirección de Presupuestos (Dipres).

La evaluación revisó si la entrega de computadores tenía efectos causales en notas, asistencia escolar, puntajes Simce y habilidades no cognitivas.

“Encontramos que no hay un efecto estadísticamente distinto entre el grupo que tenía computadores y el grupo que no tenía”, explicó. Según Gallegos, ese resultado no es sorprendente, ya que se repite en la mayoría de los países que han implementado programas similares.

¿Qué dice la evaluación de Yo Elijo Mi PC?

El estudio comparó a estudiantes que estaban apenas por sobre el umbral de notas que daba acceso al beneficio con quienes quedaban justo por debajo.

Sobre las dos excepciones al efecto nulo, en el Simce de matemáticas de octavo básico y en una pregunta sobre expectativas de notas, el académico indicó que probablemente no resisten una corrección estadística y que pueden deberse al azar.

Gallegos advirtió que los datos corresponden al periodo 2015-2017 y que el informe se elaboró entre 2021 y 2022, antes de cambios como la pandemia y el avance de la inteligencia artificial. “Está lejos de ser suficiente la evaluación pasada”, afirmó, aunque sostuvo que si el programa sigue igual, lo más probable es que no mejore los aprendizajes.

¿Eliminar o reformular el programa?

El académico se inclinó por reformular. “Si tú entregas solo el computador, aunque entregues internet, (…) pero sin ninguna guía, por supuesto que va a haber un efecto cero”, señaló. A su juicio, el beneficio cumple un rol de inclusión digital y responde a una necesidad real de las familias.

Su propuesta considera plataformas adaptativas de lenguaje y matemáticas, apoyo a los profesores para usar la herramienta en el currículum y un diseño de evaluación de impacto antes, durante y al final de la implementación.

Puso como referencia a Uruguay, que frente a resultados nulos complementó su programa, a diferencia de Perú, que lo descontinuó.

Sobre su peso fiscal, indicó que el programa representa cerca de dos de cada mil pesos del presupuesto del Ministerio de Educación, unos $35.000 millones. La decisión final, agregó, corresponde a las autoridades y no a los técnicos.