Cordero pide incluir a familias de víctimas en debate por beneficios humanitarios: “Están ausentes de esa conversación”
El exministro abordó las condiciones para medidas humanitarias a condenados por delitos de lesa humanidad, cuestionó los cambios a las reglas de uso de la fuerza y advirtió sobre la sobrepoblación carcelaria.
En Primera Pauta de Radio Pauta conversamos con Luis Cordero, exministro de Justicia y de Seguridad, sobre el debate por beneficios humanitarios para condenados con enfermedades terminales.
El abogado llamó a considerar a las familias de las víctimas, especialmente en casos de delitos de lesa humanidad.
“No perder de perspectiva en la conversación a los familiares de las víctimas, porque están ausentes de esa conversación”, señaló.
Luis Cordero analiza el debate por beneficios humanitarios y la agenda de seguridad
Cordero sostuvo que existen vías institucionales para que personas con enfermedad terminal y riesgo inminente de muerte cumplan sus últimos días en su hogar.
Para condenados por delitos de lesa humanidad, destacó la colaboración con las investigaciones y el arrepentimiento como elementos adicionales del estándar que debe respetarse.
También explicó que los jueces ya han autorizado el cumplimiento de penas en casa en casos de personas con alteraciones mentales, incluidos condenados por violaciones a los derechos humanos.
Indultos a uniformados y autonomía de las policías
El exministro distinguió esas situaciones de los eventuales indultos a uniformados condenados por hechos del estallido social. Advirtió sobre la complejidad de una atribución presidencial que interviene sobre asuntos resueltos judicialmente y considera la gravedad de los delitos.
“Hay que tener cuidado con polarizar a las policías”, afirmó. Cuestionó que los indultos se presenten como una forma de defender a esas instituciones y recalcó: “Ni las policías ni las Fuerzas Armadas son propiedad política de nadie”.
Reglas de uso de la fuerza y reparos a la reforma de seguridad
Sobre las reglas de uso de la fuerza, rechazó que sus críticas a la eliminación de la proporcionalidad respondan a una disputa política. Explicó que ese principio permanece en las leyes orgánicas de las policías y tiene reconocimiento constitucional.
“Mi preocupación central es un problema de incertidumbre jurídica pensando primero en las policías”, sostuvo. Precisó que las normas actuales permiten utilizar armas de fuego ante riesgos para la vida o la integridad.
Reparos a la reforma constitucional y prioridades contra el crimen organizado
Cordero también cuestionó la necesidad técnica de una reforma constitucional de seguridad. A su juicio, el Congreso debe fiscalizar la implementación de las leyes aprobadas y priorizar herramientas concretas contra el crimen organizado.
“Mi preocupación con la Reforma Constitucional es que se transforma en una cuestión retórica y simbólica que desvía la atención en lo principal”, expresó.
En esa línea, destacó la ley de inteligencia y el proyecto de inteligencia económica para perseguir los negocios y las rentas criminales. Pidió una solución pragmática al desacuerdo sobre secreto bancario.
Respecto de los resultados en seguridad, defendió la continuidad entre gobiernos y los acuerdos transversales. “Esto es un ciclo que se mide en años. No es un ciclo que se mide en meses”, señaló.
Al cierre, alertó sobre el sistema penitenciario y el traspaso de Gendarmería a Seguridad: “Tenemos un nivel de sobrepoblación muy crítico”.