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Maduro y Cilia Flores se declaran no culpables de tortura en Nueva York: juicio se posterga a junio de 2027

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POR Nicolás Melelli Viveros |

El exlíder venezolano aseguró que la nueva imputación de la Fiscalía de EE.UU. se basa en “falsas acusaciones”. El juez Alvin Hellerstein fijó el inicio del juicio para el 14 de junio de 2027.

Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables este jueves 15 de los nuevos cargos presentados por la Fiscalía de Estados Unidos, entre ellos conspiración para cometer torturas.

La audiencia se realizó en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York ante el juez federal Alvin Hellerstein, quien postergó el inicio del juicio del 1 al 14 de junio de 2027.

Hace una semana, la Fiscalía endureció la acusación. Sumó el delito de tortura y extendió a Flores el cargo de narcoterrorismo, que hasta ahora solo enfrentaba Maduro.

¿Qué dijo Maduro ante el juez?

Maduro reiteró su inocencia, igual que con los cargos anteriores. Según dijo, la imputación se basa en “falsas acusaciones y testimonio contra su persona”.

Flores, durante este periodo se ha mantenido mayormente reservada durante las audiencias, en esta ocasión se declaró “completamente inocente” y no culpable por los cargos que se le acusan.

Fue una de las pocas veces en que se les escuchó hablar desde enero, cuando fueron presentados ante la justicia estadounidense luego de su arresto en Venezuela y su traslado a Nueva York. En esa primera lectura de cargos, Maduro se definió como un “prisionero de guerra”.

La defensa pidió más tiempo

La sesión duró poco más de media hora y se centró en el calendario previo al juicio. Barry Pollack, uno de los abogados de Maduro, pidió más plazo para preparar mociones ante los nuevos cargos y para avanzar en su alegación de inmunidad soberana, con la que buscan que el exmandatario quede eximido de las acusaciones.

La próxima audiencia está prevista para mediados de diciembre.

Los cargos contra Maduro y Flores

Con la nueva imputación, el matrimonio enfrenta cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a EE.UU., posesión y conspiración para poseer armas destructivas, y conspiración para cometer torturas.

La Fiscalía también los acusa de cooperar con grupos que EE.UU. designa como organizaciones terroristas, como las FARC, el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa.