Oncólogo de FALP advierte sobre la mamografía: “Muchas mujeres no se lo hacen por miedo a que le encuentren algo”
El especialista abordó las barreras para detectar el cáncer de mama a tiempo, las brechas de atención y los avances en cirugía y medicamentos. También alertó sobre el reemplazo de tratamientos oncológicos por terapias sin respaldo científico.
En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con el doctor Badir Chahuán, jefe de la Unidad de Cirugía Oncológica y Reconstructiva de Mama de FALP, sobre la detección precoz del cáncer de mama, el acceso a tratamientos y el impacto de la enfermedad en pacientes y familias.
Cáncer de mama: la importancia de la detección precoz y el acceso a tratamientos
El especialista advirtió que una mayor conciencia no siempre se traduce en controles oportunos. La falta de tiempo, las responsabilidades familiares y el temor al diagnóstico pueden retrasar los exámenes. “Muchas mujeres no se lo hacen por miedo a que le encuentren algo”, señaló.
Según explicó, incluso algunos operativos de mamografía móvil no completan sus cupos. Por eso, llamó a priorizar los controles: “Si diagnosticamos un tumor pequeño la curación es muy alta y la necesidad de tratamientos agresivos contra el cuerpo es mucho menor”.
Detección precoz, brechas de atención y avances contra el cáncer
Chahuán destacó el papel de la mamografía: “La mamografía es el único examen que ha permitido demostrar que disminuye la mortalidad por el cáncer de mama”.
Añadió que la ecografía cumple una función complementaria, especialmente ante determinadas características del tejido mamario o factores de riesgo.
Sobre los diagnósticos en mujeres jóvenes, abordó la importancia de los antecedentes familiares y las mutaciones hereditarias. También mencionó factores hormonales y hábitos como el consumo de alcohol, el tabaquismo y el sedentarismo.
Recalcó que la edad aumenta el riesgo de distintos cánceres y valoró la actividad física y una alimentación saludable.
Brechas de atención y avances en los tratamientos contra el cáncer
El médico atribuyó las brechas de sobrevida entre pacientes del sistema público y privado al diagnóstico tardío y las demoras entre tratamientos. Valoró las garantías GES y las medidas para resolver listas de espera, aunque advirtió que los reclamos por incumplimientos ocurren cuando el plazo ya venció.
También destacó las cirugías conservadoras, la reconstrucción mamaria inmediata y los tratamientos personalizados, incluida la inmunoterapia para ciertos tumores. Sobre el impacto emocional, reconoció: “Muchas veces nosotros mismos lloramos con la paciente en la consulta”.
Finalmente, expresó preocupación por quienes abandonan las terapias indicadas por alternativas naturales. Subrayó que estas no deben reemplazar la cirugía ni los medicamentos oncológicos: “No hay una cosa científica que uno pueda decir haga esto en vez de la quimio o en vez de operarse”.