Encuesta Bicentenario UC: confianza en que un trabajador acceda a vivienda propia cae del 55% al 17%
El balance de veinte años del estudio muestra un deterioro de las expectativas de progreso, una alta percepción de corrupción y mayores tensiones por la migración. También registra cambios en las creencias religiosas.
Las posibilidades de mejorar las condiciones de vida aparecen cada vez más lejanas para los chilenos. Así lo refleja el libro Dos décadas mirando a Chile, que reúne resultados de la Encuesta Bicentenario UC entre 2006 y 2025.
La proporción que considera que un trabajador puede acceder a una vivienda propia cayó del 55% en 2009 al 17% en 2025.
El retroceso también alcanza las expectativas de la clase media. Mientras en 2009 un 49% creía que una persona de ese grupo podía alcanzar una muy buena situación económica, en 2025 esa cifra llegó al 27%. Ambos indicadores muestran una pérdida de confianza en las oportunidades de progreso.
Alta percepción de corrupción y bajo respaldo institucional
La desconfianza hacia las instituciones políticas es otro de los principales resultados. En 2025, un 81% consideró que en Chile había mucha corrupción, frente al 62% registrado en 2015: un aumento de 19 puntos porcentuales en una década.
Sin embargo, esa evaluación convive con una mirada comparativamente menos negativa respecto de América Latina. Solo un 6% calificó a Chile como más corrupto que el resto de los países de la región. En paralelo, la confianza en los tribunales de justicia alcanzó apenas un 10% en 2025.
El respaldo a la democracia también presenta señales de desgaste. Un 67% estuvo de acuerdo con que es preferible a cualquier otra forma de gobierno, nueve puntos menos que en 2006. Además, un 39% declaró sentir poco o nada de orgullo por la democracia chilena, frente al 28% de 2007.
Migración y cambios en las creencias religiosas
La percepción de conflicto entre chilenos e inmigrantes aumentó del 38% en 2017 al 77% en 2025. A su vez, un 85% consideró excesiva la cantidad de migrantes en el país y un 57% estuvo de acuerdo con que, con su llegada, Chile pierde su identidad.
El informe advierte que esta mayor tensión no se traduce en un aumento sostenido de la percepción de amenaza laboral, que se ha mantenido relativamente estable.
En el ámbito religioso, la identificación católica pasó de siete de cada diez personas en 2006 a cerca del 40% en las últimas mediciones. Quienes no se identifican con ninguna religión se triplicaron entre 2006 y 2025, especialmente entre los jóvenes.
La encuesta considera a personas de 18 años o más y habitualmente recoge entre 1.500 y 2.000 entrevistas anuales.