Demócratas recuperan el control del Congreso de EE.UU.: las victorias en Texas y Kansas que cambian el escenario para Trump
El Partido Demócrata consiguió la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes tras las elecciones de medio término. Los resultados incluyen victorias en estados tradicionalmente republicanos y modifican el equilibrio político de Washington para los últimos dos años del mandato de Donald Trump.
Las elecciones de medio término de Estados Unidos, celebradas este martes 3 de noviembre, dejaron un cambio en la composición del Congreso. Los demócratas recuperaron el control del Senado y la Cámara de Representantes, poniendo fin a la mayoría legislativa que mantenían los republicanos desde el inicio del segundo gobierno de Donald Trump.
Según el balance electoral publicado durante la mañana del miércoles, el Partido Demócrata y los independientes alineados con él consiguieron 54 escaños en el Senado, frente a 44 republicanos, mientras que dos puestos continuaban sin definirse.
En la Cámara de Representantes, los demócratas también superaron los 218 escaños, necesarios para asegurar la mayoría.
La nueva composición del Congreso comenzará a regir el 3 de enero de 2027 y determinará el escenario legislativo durante la segunda mitad del mandato presidencial.
Texas y Kansas marcan el avance demócrata
Uno de los resultados más relevantes se produjo en Texas, donde James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton, respaldado por Trump, y se convirtió en el primer demócrata elegido senador por ese estado desde 1988.
La victoria ocurrió en un estado donde Trump había ganado las elecciones presidenciales de 2024 por cerca de 14 puntos porcentuales.
En Kansas, Adam Hamilton derrotó al senador republicano Roger Marshall, consiguiendo el primer triunfo demócrata en una elección al Senado por ese estado desde 1932.
El avance opositor también se extendió a Iowa, Maine, Ohio y Carolina del Norte, donde los demócratas obtuvieron escaños que contribuyeron a modificar la composición de la Cámara Alta.
Cuántos escaños siguen pendientes de escrutinio
Aunque los demócratas ya aseguraron el control de ambas cámaras, el conteo de votos continuaba durante la mañana de este miércoles 4 de noviembre.
De acuerdo con el balance publicado esta mañana, 68 de los 435 escaños de la Cámara de Representantes permanecían sin una proyección definitiva.
Hasta ese momento, los demócratas sumaban 228 puestos y los republicanos 139.
En el Senado, dos de los 100 escaños continuaban pendientes de definición, correspondientes a las elecciones de Alaska y Mississippi.
En Alaska, el candidato republicano mantenía una ventaja preliminar, mientras que en Mississippi la competencia permanecía estrecha.
Estos resultados pendientes podrían modificar la distribución final de escaños, aunque no cambiarían el control demócrata del Congreso.
El costo de la vida y la economía marcaron la elección
Las preocupaciones económicas estuvieron entre los principales temas de la campaña electoral.
El aumento de los precios, las dificultades para acceder a la vivienda y los costos de la atención médica concentraron parte importante del debate entre los candidatos.
También influyeron las críticas a la política arancelaria de Trump y a la guerra con Irán, mientras que los republicanos buscaron priorizar asuntos relacionados con inmigración y seguridad.
Los resultados mostraron avances demócratas en sectores suburbanos y distritos que habían respaldado a Trump en las elecciones presidenciales de 2024.
Qué cambia para Donald Trump con un Congreso demócrata
La pérdida de ambas cámaras modifica las condiciones políticas bajo las cuales gobernará Trump hasta enero de 2029.
La Casa Blanca deberá negociar con la oposición para aprobar proyectos de ley, presupuestos y otras iniciativas legislativas.
Los demócratas también podrán presidir comisiones parlamentarias, impulsar investigaciones sobre la administración y citar a funcionarios del gobierno.
En el Senado, la nueva mayoría tendrá atribuciones para bloquear nombramientos presidenciales que requieran confirmación, incluidos jueces federales y altos cargos públicos.
Sin embargo, Trump conservará sus facultades ejecutivas y la posibilidad de vetar proyectos aprobados por el Congreso.
Para superar un veto presidencial, ambas cámaras necesitan reunir una mayoría de dos tercios, mientras que gran parte de la legislación requiere 60 votos en el Senado para cerrar el debate.
El resultado establece así un escenario de gobierno dividido hasta enero de 2029, con los demócratas controlando el Congreso y los republicanos manteniendo la Presidencia.