Actualidad

Trump se desmarca de la derrota republicana: “Si hubiera estado en la boleta, habríamos ganado de manera aplastante”

Imagen principal
POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El presidente de Estados Unidos reaccionó a los resultados de las elecciones de medio término y evitó asumir responsabilidades por el retroceso de su partido. Desde la Casa Blanca también apuntaron a los candidatos republicanos que no consiguieron imponerse en las urnas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó distancia de la derrota republicana en las elecciones de medio término del martes 3 de noviembre, que dejaron a los demócratas con el control de ambas cámaras del Congreso, según las proyecciones electorales.

En su primera reacción pública, el mandatario aseguró que el resultado habría sido diferente si hubiese participado directamente en los comicios.

“¡Yo no estaba en la boleta y, si lo hubiera estado, habríamos ganado de manera aplastante!”, escribió en su red social Truth Social.

La Casa Blanca apunta a los candidatos republicanos

Las declaraciones de Trump se producen después de que varios candidatos respaldados por el mandatario sufrieran derrotas electorales.

Entre ellos figura Ken Paxton, quien perdió frente al demócrata James Talarico en la elección al Senado por Texas, un bastión republicano que no elegía a un senador demócrata desde 1988.

Desde la Casa Blanca también atribuyeron los resultados al desempeño de los postulantes y defendieron el papel del presidente durante la campaña.

“El presidente Trump hizo un mejor trabajo para promover a muchos de los candidatos que figuraban en la boleta que los propios candidatos”, afirmó un funcionario de la administración, según consignó CNN.

El resultado también abre interrogantes sobre la influencia electoral de Trump, especialmente en estados tradicionalmente republicanos donde los demócratas consiguieron victorias inesperadas.

Las consecuencias legislativas para Trump

La victoria demócrata cambia el equilibrio de poder en Washington y limita la capacidad del presidente para impulsar su agenda durante los últimos dos años de su mandato.

En la Cámara de Representantes, los demócratas podrán decidir qué proyectos se someten a votación, además de controlar las comisiones legislativas, abrir investigaciones sobre la administración y citar a funcionarios del Gobierno para exigir explicaciones.

En el Senado, la nueva mayoría podrá bloquear nombramientos de jueces y altos cargos del Ejecutivo propuestos por Trump, que requieren la aprobación de esa cámara.

Sin embargo, controlar el Congreso no garantiza que los demócratas puedan aprobar sus propias leyes.

Aunque muchas iniciativas pueden aprobarse por mayoría simple, en el Senado generalmente se necesitan 60 de los 100 votos para superar los mecanismos de obstrucción parlamentaria y avanzar hacia su votación.

Los límites del Congreso y el poder que conserva Trump

A esto se suma el poder de veto presidencial. Si Trump rechaza una ley aprobada por ambas cámaras, el Congreso necesitará una mayoría de dos tercios en cada una para imponerla pese a la oposición del mandatario.

De esta manera, Trump enfrentará mayores obstáculos para aprobar nuevas leyes y una fiscalización más intensa desde el Congreso, aunque conservará importantes atribuciones para ejercer el poder desde la Casa Blanca.