Ramírez anticipa que cambios de gabinete “no van a ser cosméticos”, pero desmiente aviso previo: “Nadie me ha comunicado que se está preparando”
El presidente de la UDI planteó que el Gobierno necesita más experiencia política y descartó haber recibido información sobre un ajuste ministerial. Además, ratificó el rechazo de su partido a la eventual acusación contra Fernando Rabat y reconoció el costo de las rebajas de condenas.
En Primera Pauta de Radio Pauta conversamos con Guillermo Ramírez, diputado y presidente de la UDI, sobre un eventual cambio de gabinete, la crisis por las rebajas de condenas y la postura de su partido ante una acusación constitucional contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat.
Cambios en el diseño político y rechazo a la acusación contra Rabat
Ramírez sostuvo que el Ejecutivo necesita ajustes, aunque puso en duda su cercanía. “Yo creo que es evidente que el gobierno requiere algunos cambios de diseño, así que yo creo que esos cambios no van a ser cosméticos, pero no estoy seguro de que esto sea inminente”, afirmó.
También desmintió haber recibido información sobre los preparativos de un cambio ministerial. “A mí nadie me ha comunicado que se está preparando un cambio de gabinete ni que hay una propuesta para hacerle al presidente”, aseguró.
Más experiencia política en el Gobierno
Consultado por las críticas al segundo piso y a Alejandro Irarrázaval en particular, evitó atribuir las dificultades a una sola persona. A su juicio, las responsabilidades son compartidas y existen espacios que requieren mayor experiencia política.
“Yo creo que un cambio de diseño forzosamente lleva también a un cambio de personas”, señaló. Sin embargo, descartó transmitir por la prensa sus propuestas al Presidente.
Respecto del papel de los partidos, destacó que sus dirigentes se reúnen con Kast cada quince días. “Siempre he considerado que la experiencia política no se reemplaza con nada”, expresó.
Acusación contra Rabat y autocrítica al Congreso
Ramírez ratificó la definición política de la UDI de rechazar la acusación, aunque precisó que los diputados examinarán sus capítulos cuando se presente. “Mi aspiración, por supuesto, y mi convicción es que esa acusación constitucional va a terminar siendo rechazada por todo el oficialismo”, declaró.
Reconoció que la firma de los decretos constituyó un error político con graves efectos y comprendió el malestar ciudadano. No obstante, acusó a la izquierda de buscar provecho político y cuestionó que el Congreso no hubiera impulsado antes una solución.
“Yo, para serte franco, no sabía que se estaba produciendo este problema”, admitió. Defendió priorizar a las víctimas y aprobar una reforma que impida nuevas rebajas en estos casos.
Lealtad con espacio para críticas
Finalmente, sostuvo que el respaldo al Gobierno incluye advertir errores, como hizo frente a las reformas constitucionales de seguridad.
“Cuando yo digo que la UDI es un partido leal, no estoy diciendo que la UDI sea un partido obsecuente”, afirmó. Además, descartó retirar el apoyo por las malas encuestas.