Los estragos de la pandemia en ojos de un peluquero
Se habla poco de los golpes que nos dejó la pandemia. Tan poco que casi olvidamos el encierro, la soledad, el miedo. Pero hay quiénes, desde su oficio, lo tienen presente cada día. Francisco Llancaqueo, peluquero de renombre, escritor y hombre orgulloso de su origen mapuche, lo registra. En Conversaciones sin Pauta, reflexiona sobre la energía que se nos quedó pegada, las inseguridades, el estrés con que se topa a diario. De ahí la profundidad con que aborda algo que pareciera ser un acto tan cotidiano que casi no nos damos cuenta: todo lo que se enreda en el pelo.