Cómo cuidar los pisos del hogar según su tipo: Consejos prácticos para mantenerlos impecables
El piso es una de las superficies que más desgaste sufre en el hogar. Conocer los cuidados específicos según su material es clave para mantener su apariencia, evitar daños y prolongar su vida útil con el paso del tiempo.
El piso es una de las superficies más expuestas de la casa. Soporta tránsito constante, polvo, humedad y cambios de temperatura. Por eso, conocer cómo mantener correctamente los pisos según su material no solo mejora la estética del hogar, sino que también prolonga su vida útil.
Cada superficie tiene necesidades específicas y errores comunes que pueden deteriorar con el tiempo.
Piso flotante: Delicadeza y control de humedad
El piso flotante es uno de los más utilizados en dormitorios y living por su apariencia cálida y fácil instalación. Sin embargo, su principal enemigo es el exceso de agua.
Para limpiarlo, se recomienda usar un paño apenas húmedo y productos específicos para madera laminada. Evitar el uso de mopas muy mojadas o vapor directo es fundamental, ya que la humedad puede generar hinchazón en las juntas. Además, colocar protectores en las patas de muebles ayuda a prevenir rayaduras.
Porcelanato: Resistencia con mantenimiento adecuado
El porcelanato destaca por su durabilidad y baja absorción de agua, lo que lo convierte en una excelente opción para cocinas y baños. Aun así, requiere limpieza frecuente para mantener su brillo.
Basta con barrer o aspirar regularmente y luego pasar un paño húmedo con detergente neutro. Evitar productos abrasivos o ácidos es clave para no dañar el acabado. Asimismo, secar después de limpiar evita marcas de agua, especialmente en tonos oscuros.
Pisos de madera natural: Cuidado más especializado
La madera sólida aporta elegancia y calidez, pero exige mayor atención. Es recomendable aspirar con cepillo suave y limpiar con productos diseñados específicamente para madera.
Además, conviene evitar exposición prolongada al sol directo y controlar la humedad ambiental. De esta manera, se previenen deformaciones y pérdida de brillo con el tiempo.
Cerámica tradicional: Práctica y fácil de mantener
La cerámica es una opción clásica y funcional. Resiste bien la humedad y el tránsito intenso, lo que la hace común en cocinas, patios y baños.
Su limpieza es sencilla: barrido frecuente y fregado con agua y detergente suave. Prestar atención a las juntas ayuda a evitar acumulación de suciedad, por lo que una limpieza periódica más profunda es recomendable.
Maten tus espacios con estos consejos
Independiente del material, hay hábitos que ayudan a mantener cualquier superficie en buen estado. Colocar alfombras en zonas de alto tránsito reduce el desgaste. Además, limpiar derrames de inmediato evita manchas permanentes.
También es recomendable utilizar productos acordes al tipo de piso y evitar mezclas caseras agresivas que puedan deteriorar el acabado.
Cuidar los pisos no solo mejora la apariencia del hogar, sino que protege una inversión importante. Con mantenimiento adecuado y productos correctos, cada tipo de superficie puede conservar su aspecto original durante muchos años.