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Para subir el nivel en casa: 4 cócteles fáciles que mezclan lo clásico con lo inesperado

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POR Micaela Galarce Mascaró |

Preparar cócteles en casa no tiene que ser complicado. Se trata de entender qué te gusta y cómo combinarlo.

No hay que ser bartender para armar buenos cócteles en casa. Con un par de ingredientes bien elegidos y entendiendo cómo funcionan los sabores, se pueden preparar mezclas que sorprenden sin complicarse demasiado.

En ese juego, destilados como el ron y el ramazzotti permiten explorar perfiles muy distintos. Uno más caribeño, dulce y versátil. El otro más herbal, intenso y con carácter. Y cuando se usan bien, el resultado cambia completamente.

Mojito clásico: Fresco, ligero y siempre bienvenido

El mojito es uno de esos cócteles que nunca falla. Parte con hojas de menta fresca, azúcar y jugo de limón, que se mezclan suavemente para liberar aroma sin romper demasiado la hoja.

Luego se suma ron, hielo y agua con gas. El resultado es refrescante, fácil de tomar y perfecto para días más calurosos o reuniones largas. La clave está en el equilibrio, que ningún ingrediente opaque al otro.

Piña colada: Cremosa y más intensa

Si buscas algo más contundente, la piña colada es una gran opción. Aquí el ron se mezcla con jugo de piña y crema de coco, logrando una textura más espesa y un sabor mucho más envolvente.

Lo ideal es prepararla bien fría, incluso licuada con hielo, para potenciar esa sensación tropical. Es un cóctel más dulce, ideal para quienes prefieren sabores más suaves y redondos.

Ramazzotti spritz: Simple, pero con personalidad.

El Ramazzotti también tiene espacio en preparaciones más ligeras. Una de las más fáciles es el spritz, se mezcla con hielo, un toque de espumante o prosecco y agua con gas.

El resultado es un cóctel más seco, con notas herbales y un leve amargor que lo hace muy equilibrado. Es perfecto para abrir una comida o para quienes buscan algo menos dulce.

Ramazzotti con cítricos: Intensidad con frescura. Por otro lado,

Otra forma interesante de usarlo es combinarlo con jugos cítricos como naranja o pomelo. Esto ayuda a suavizar su perfil más intenso, pero sin perder carácter.

Agregar hielo, una rodaja de fruta y, si quieres, un toque de soda, logra un trago más refrescante, pero con presencia. Es una mezcla que funciona muy bien en la tarde o como alternativa a cócteles más clásicos.

No es solo mezclar, es entender sabores

Preparar cócteles en casa no tiene que ser complicado. Se trata de entender qué te gusta y cómo combinarlo.

El ron aporta dulzor y versatilidad, mientras que el ramazzotti entrega carácter y profundidad. Y cuando logras ese equilibrio, no necesitas mucho más. Porque al final, los mejores tragos no son los más elaborados, son los que realmente se disfrutan.