Captiva EV y Captiva PHEV: la apuesta de Chevrolet para ampliar la movilidad electrificada en Chile
Con versiones 100% eléctrica e híbrida enchufable, la familia Captiva busca responder a distintas necesidades de conducción, combinando autonomía, tecnología y sistemas avanzados de asistencia al conductor.
La electrificación del parque automotor avanza a ritmos distintos según las necesidades de cada conductor. Mientras algunos usuarios buscan dar el salto definitivo hacia la movilidad eléctrica, otros prefieren una transición gradual que combine eficiencia energética y autonomía extendida.
En ese escenario, Chevrolet ha consolidado su propuesta en Chile con dos alternativas dentro de la familia Captiva: la versión 100% eléctrica Captiva EV y la híbrida enchufable Captiva PHEV.
Dos caminos para una misma transición energética
Ambos modelos comparten una filosofía centrada en la tecnología, la conectividad y la seguridad, aunque responden a perfiles de uso diferentes. La Captiva EV apuesta por una conducción completamente eléctrica, con una autonomía de hasta 415 kilómetros y un sistema motriz de 201 caballos de fuerza, pensado para quienes priorizan desplazamientos libres de emisiones locales y una experiencia de manejo silenciosa.
Por su parte, la Captiva PHEV combina un motor eléctrico con uno a combustión, lo que le permite superar los 1.000 kilómetros de autonomía total. Esta configuración ofrece la posibilidad de realizar trayectos urbanos en modo eléctrico y mantener la flexibilidad necesaria para viajes de mayor distancia sin depender exclusivamente de la infraestructura de carga.
Tecnología, seguridad y conectividad como eje de la experiencia de conducción
Más allá de sus diferencias mecánicas, ambos vehículos incorporan una propuesta similar en materia de equipamiento. Destacan elementos como el panel de instrumentos digital, una pantalla central de gran formato compatible con Android Auto y Apple CarPlay, además de sistemas de asistencia avanzada a la conducción agrupados bajo la plataforma Chevrolet Intelligent Driving.
La estrategia de la marca refleja una tendencia cada vez más visible en la industria automotriz: ofrecer distintas puertas de entrada a la electromovilidad. En lugar de plantear una única solución, la coexistencia de versiones eléctricas e híbridas enchufables busca adaptarse a las distintas etapas de adopción tecnológica de los conductores.
Con Captiva EV y Captiva PHEV, Chevrolet fortalece su presencia en un segmento que gana relevancia en el mercado local y que se perfila como uno de los principales motores de transformación de la movilidad durante los próximos años.