Dato en Pauta

Inteligencia artificial en el trabajo: estudio de Mutual de Seguridad y UAI advierte que las empresas exigen más, pero acompañan poco

POR Nicolás Melelli Viveros |

La investigación detecta que las mujeres, los jóvenes y las personas con menos recursos son quienes más temen que la IA reemplace su empleo.

En Mercado Central de Radio Pauta, conversamos con Magdalena Browne, decana de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), quien presentó los resultados de una investigación realizada por el Laboratorio de Encuestas y Análisis Social (LEAS) de esa casa de estudios.

Según Browne, el estudio consultó a las personas qué entienden por IA, más allá de las narrativas centradas en los gigantes tecnológicos. En la vida cotidiana, los chatbots y los modelos de lenguaje (LLM) han masificado el acceso a estas herramientas.

Una de las conclusiones del estudio de la UAI junto a la Mutual de Seguridad, es que los trabajadores chilenos que usan inteligencia artificial perciben que son más productivos, pero sienten que sus empresas les exigen más y los acompañan poco en el proceso.

¿Qué piensan los chilenos sobre la IA y el empleo?

El estudio describe una mirada “en transición o ambivalente”. Cerca del 60% de los encuestados cree que gran parte de los trabajos será reemplazada por la IA. Esa preocupación es mayor que el temor a perder el propio empleo en los próximos cinco años.

Las diferencias aparecen al desagregar los datos. Las mujeres, los jóvenes que recién ingresan al mercado laboral y las personas con menos recursos y nivel educativo son quienes más temen el reemplazo.

“No es primera vez que observamos que las mujeres ven con más percepción de temor o de riesgo la llegada de tecnología”, explicó Browne, quien también preside ComunidadMujer. La académica advirtió que ese temor puede frenar la adopción si no se aborda.

¿La IA mejora el bienestar de los trabajadores?

Quienes usan IA con más frecuencia reportan más productividad, mejor calidad en su trabajo y mayor autonomía. Sin embargo, ese “dividendo de productividad” no se traduce en un mejor balance. Un tercio dice que sí mejoró y otro tercio dice que no.

Los trabajadores también perciben mayores exigencias. “Las organizaciones les están demandando más, tienen más expectativas de cumplimiento y, al mismo tiempo, no los están acompañando tanto en ese proceso”, señaló Browne.

¿Qué deben hacer las empresas con la inteligencia artificial?

Muchos trabajadores dicen haberse capacitado por su cuenta. Según Browne, sin una política institucional “se van a capacitar los que siempre han estado más interesados en la tecnología”. En ese escenario, las brechas podrían aumentar en vez de disminuir.

La decana también planteó desafíos en el manejo de información confidencial, la trazabilidad y la declaración de uso.

Advirtió además sobre el riesgo de pérdida de habilidades, conocido como “deskilling”, si la herramienta se usa mal. El propio informe incluye al final una declaración sobre cómo se utilizó la IA en su elaboración.

Para Browne, las organizaciones deben definir su estrategia, porque de lo contrario esta “igual se va a construir, pero en un día a día que no está intencionado”.