Deportes

Columna de Fernando Tapia: “Anfp, una bolsa de gatos”

Imagen principal
POR Francisco Gomez |

“En la ANFP no hacen nada bien, y ahora está convertida en una bolsa de gatos”, dice Fernando Tapia.

Por respeto al espíritu Panamericano y no romper con el fantástico clima positivo creado por los Juegos, la semana pasada opté por no profundizar en el escándalo provocado por la dirigencia del fútbol y su ridículo internacional con la Selección Femenina.

Como ya saben, La Roja debió disputar la final por la medalla de Oro sin una arquera oficial, y ante la mirada de todo el continente, el equipo que representaba al país anfitrión debió improvisar una jugadora de campo en el puesto clave. Fue un bochorno, una vergüenza, un papelón histórico. Hasta el Presidente de la ANFP, reacio de hablar de crisis cuando la actividad se cae a pedazos, tuvo que reconocer lo evidente.

Pablo Milad habló de un hecho inaceptable, negligente y poco prolijo y prometió hacer responsable a quien provocó el monumental error. Caiga quien caiga, se entendió, menos él, por cierto, aferrado al cargo como koala a su árbol. Enfrentado a los reporteros, casi pierde el control ante las preguntas que buscaban una autocrítica por la falta de control en la lista de convocadas. ¿Usted es periodista? Contestó Milad a uno de los que preguntó en la zona mixta.

Fue patético, y no pasó a mayores gracias a que el asesor externo que lo acompañaba con parca institucional lo apartó del lugar para no seguir con la refriega verbal. En Quilín saben que mientras menos hable el dirigente es mejor, ya que suele agravar los problemas con sus declaraciones. Pero su promesa pública de expulsar al responsable ocasionó una guerrilla interna que tiene en estas horas a funcionarios, gerentes y asesores en duelos de cuchillos por la espalda.

El Presidente de la ANFP quedó en un dilema. En su oídos escucha el consejo de sus nuevos asesores comunicacionales, que le insisten que fue tan grande el papelón que alguien debe caer. La pregunta es quién o quiénes. Los dardos apuntan al coordinador de la Selección Femenina, Manuel González, encargado de negociar con los clubes extranjeros el permiso de las futbolistas que debieron abandonar la concentración justo antes de la final.

En rigor es el funcionario de más bajo rango dentro de los responsables. Todo indica que el entrenador Luis Mena zafará, pese a que es el principal encargado en la confección de la lista de nominadas. Pese a su grosero error, el técnico cuenta con el respaldo del plantel, y Milad no está dispuesto a seguir distanciándose con las futbolistas por el costo político que ello implica. Y entonces, ¿quién más? Y allí aparece el nombre del gerente de Selecciones, Rodrigo Robles, funcionario con amplias redes de contacto en el mundo del fútbol.

Según comentan tras bambalinas, Milad estaría dispuesto a sacrificarlo. Pero al conocerse su intención, de inmediato comenzó a surgir otro nombre que se ha mantenido en las sombras del conflicto: el gerente general Pablo Silva. Quienes moderan la responsabilidad de Robles, aseguran que es Silva el causante de todo el lío, al restringir al máximo el presupuesto de la preparación y concentración de las futbolistas para los Panamericanos, lo que gatillo el hastío de Tiane Endler y su decisión de renunciar definitivamente a la Selección. En la ANFP no hacen nada bien, y ahora está convertida en una bolsa de gatos.