Ministro Cordero y vínculos de barras con crimen organizado: “Utilizan la pertenencia al fútbol como un mecanismo entre reclutamiento y acción”
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, se sentó frente al micrófono de Radio Pauta para conversar sobre la crisis de violencia que afronta el fútbol chileno. Para “Detrás del Juego”, con Fernando Tapia, habló de su gusto por el fútbol en los noventa, de los piños, de posibles suspensiones de partidos y de la postura de los clubes frente a la Conmebol.
En entrevista con Fernando Agustín Tapia para el podcast “Detrás del Juego”, el ministro de Seguridad Luis Cordero detalló el funcionamiento y organización de las barras bravas hoy en día. “La composición de las barras en el tiempo ha ido cambiando”, dijo con respecto al rol que han ido adquiriendo estos grupos, cada vez más organizados.
“El fútbol tiene una particularidad y es esta idea (…) tribal de pertenecer a un grupo, y ese grupo le da identidad [al individuo]. (…) Hoy día se habla de piños: esencialmente eso es reconocer que esto es lo que tiene, es un poder relativamente diluido en estructuras que están muy separadas, que además se disputan internamente. Por lo tanto el conflicto ya no solo es con la barra adversaria, sino que además dentro de la barra, por disputas de poder que no son simplemente poder, sino que implican también posición, flujos de dinero, acceso a determinado tipo de beneficios (…)”, partió explicando Cordero sobre estos subgrupos que existen dentro de las barras bravas.
“Lo que hay hoy día es que parte de esas estructuras se representan en otros lugares. (…) Son delitos que se pueden cometer en la periferia de los estadios pero sobre todo en posiciones territoriales en lugares determinados. Sea porque esos piños participan de delitos en esos barrios o porque miembros o líderes de ese grupo participan de estructuras criminales directamente, por lo tanto utilizan la pertenencia al fútbol como un mecanismo entre reclutamiento y acción“, aseguró el jefe de cartera.
Dicho en otras palabras, fuera de los estadios, los piños se vinculan al delito de distintas maneras y no hay un solo modus operandi. Algunos cuentan con miembros que participan paralelamente de bandas delictuales y que se aprovechan del sentimiento de pertenencia del fútbol para conseguir adeptos, mientras que otros se organizan primero en piños de la barra para luego ir a cometer delitos en ciertos territorios.
A raíz de los anterior, el secretario de gobierno remarcó que “esta idea de creer que lo que sucede en el fútbol sucede dentro del estadio o por último en la incivilidad de los delitos en torno al estadio es una mirada estrecha”. También agregó: “Cuando yo he hablado que determinados piños son derechamente narco barras o que son parte de organizaciones criminales es porque su proyección va mucho más allá del estadio“.
Finalmente, se refirió a lo que sí ocurre dentro del entorno del fútbol: “Lo que hay es que terminan amedrentando a los hinchas. Terminan amedrentando a los jugadores, entre las cosas que se dicen y las cosas que no se dicen. Y también generando condiciones que en mi opinión son bien complejas (…): la tolerancia por acción o omisión por parte de los dirigentes del fútbol”, dijo el también profesor de derecho administrativo sobre los vínculos entre los barristas y los distintos actores de la actividad deportiva.