La columna de Fernando Tapia: “La elección de Alexis”
En su columna, Fernando Tapia analiza la llegada de Alexis Sánchez a la MLS. Si bien Alexis ha declarado querer terminar su carrera en la U, “el actual momento institucional hacía del todo aconsejable declinar cualquier propuesta”.
Ni en Europa, ni en algún equipo del Medio Oriente ni en un grande de Sudamérica. Alexis Sánchez eligió su destino para los próximo dos años: jugará en la MLS, la cada vez más creciente liga de los Estados Unidos. El Montreal de Canadá será su nuevo destino, equipo de la Conferencia Este, la misma donde compite el Inter de Miami de Lionel Messi.
Después de 18 temporadas, el goleador histórico de la Selección Chilena puso fin a su paso por Europa, donde acumuló títulos y reconocimiento internacional. En su prime, después de su exitoso paso por Arsenal de Londres y fichar en el Manchester United, llegó a ser el futbolista mejor pagado de Inglaterra. Pero nunca fue el dinero que inclinó sus decisiones.
Sánchez se ha movido por los desafíos deportivos, y por su incansable lucha por alcanzar sueños. Pero llegó el momento en que no sólo podía pensar en él. Ya con familia, incluyendo su pequeña hija Bela, es un hecho que en las múltiples ofertas que barajó en esta última etapa consideró el bienestar de su entorno íntimo.
En Montreal pasará a ser la principal estrella del equipo, con lo que volverá a recuperar el liderazgo futbolístico que siempre buscó. Alexis necesita sentirse valorado y protagonista. Es parte de su esencia. En Sevilla, su última estación en Europa, no pudo lograrlo. Ahora su nombre ha sido anunciado como los grandes jugadores franquicias de la MLS, una liga que cada día suma más jugadores de jerarquía internacional, que encuentran en el torneo norteamericano un lugar ideal para disfrutar con más tranquilidad los últimos años de carrera. Sánchez se lo ha ganado. Una decisión lógica pensando en su nueva etapa personal.
Los que seguramente recibieron la noticia con un dejo de decepción han sido los hinchas de la “U”, especialmente aquellos, demasiado ilusos diría, que pese a todas las evidencias se compraron el humo de sus dirigentes, que luego de manosear la promesa del estadio propio, lanzaron el nombre de Alexis Sánchez como un eficiente distractor en medio de las investigaciones judiciales que tiene a su expresidente y máximo accionista imputado por participar en una mega estafa financiera.
Es cierto que el delantero declaró en más de una oportunidad que desearía terminar su carrera en la “U”, equipo del que se ha declarado hincha, pero también es evidente que el actual momento institucional hacía del todo aconsejable declinar cualquier propuesta, pensando en la tranquilidad que legítimamente busca el futbolista que está viviendo los últimos años de carrera.
Cuando finalice su contrato con el Montreal, que se extiende por dos temporadas, Alexis tendrá 39 años, la misma edad con la que Messi jugó el último Mundial, y uno menos que Vocinha, el gran golpe en el mercado este año. Quién sabe si en ese momento decida venir a Chile, y se encuentre con un escenario más favorable para cumplir esa promesa. Pero si no ocurre nadie podría juzgarlo.
En su nuevo equipo Sánchez encontrará un entorno profesional, una infraestructura de lujo y un trato acorde a su enorme trayectoria. Podrá preocuparse sólo de jugar, y de seguir disfrutando del fútbol, con la tranquilidad de estar en un sitio seguro junto a su familia.