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Liquidador de Sartor se retracta y advierte que Kiblisky y Cerda no podrían comprar acciones de Azul Azul

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POR Francisco Letelier Morandé |

Eduardo Godoy Hales aseguró que, tras revisar las modificaciones a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas, dichos empresarios no podrían participar en la adquisición del paquete accionario de Universidad de Chile.

La venta del 63% de Azul Azul, paquete accionario que permitiría definir el futuro control de la concesionaria de Universidad de Chile, podría tener restricciones para algunos interesados. En conversación con Pauta de Juego, el liquidador de Sartor, Eduardo Godoy Hales, se retractó de sus anteriores declaraciones sobre una eventual compra de dicho paquete por parte de Patricio Kiblisky y Victoriano Cerda, y sostuvo que ambos no podrían participar en el proceso.

“Me retracto. En ese minuto, cuando lo dije, no tenía tan claras las modificaciones que se habían efectuado en la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas y, con consideración de aquello, hoy día ellos no podrían participar con la compra de acciones de Universidad de Chile”, afirmó.

Azul Azul exigirá conocer el origen de los fondos

El liquidador de Sartor explicó que el proceso de venta contempla una invitación a distintos interesados y una posterior evaluación de los oferentes, quienes deberán cumplir con determinados criterios para avanzar en la adquisición.

“Si ellos llegaran a presentarse en el proceso, nosotros primero invitamos a mucha gente a participar y en ese proceso hay una calificación de los oferentes, según ciertos criterios. Uno de ellos es acreditar quiénes son los beneficiarios finales de la compra y que, si no están comprando con dinero propio, deben señalar de dónde viene el financiamiento”, detalló.

Liquidador de Sartor revisará el origen de los fondos para comprar Azul Azul

En esa línea, Godoy Hales se refirió a la posibilidad de que la operación cuente con financiamiento de terceros, como el caso de José Ramón Correa, y adelantó que se revisará el origen de los recursos utilizados para concretar la adquisición.

“A los compradores les vamos a pedir que acrediten el origen de los fondos con que compren y acrediten quién es el beneficiario final. Nos parecería inadecuado que los fondos vengan de estas personas o de estos grupos”, sostuvo.

El liquidador también cuestionó la lógica de que terceros financien la compra de una institución como Universidad de Chile, enfatizando que “llama la atención que haya financistas que presten dinero cuando no es un negocio que vaya a generar un flujo que vaya a permitir pagar. Entonces, la intención es otra”.

“La U va a seguir funcionando. La Universidad de Chile enfrenta una situación económica saneada, más o menos regular, que le permite poder aspirar a un plantel competitivo para que en el aniversario puedan aspirar a grandes cosas”, cerró