Universidad Católica después de la Libertadores: los números que muestran el cambio de rendimiento del equipo de Daniel Garnero
Los cruzados mejoraron su porcentaje de puntos en el Campeonato Nacional tras quedar eliminados de la Copa Libertadores 2026. Sin embargo, las estadísticas reflejan una caída sostenida en su producción ofensiva y un aumento en los goles recibidos, en medio de los cuestionamientos al entrenador.
Universidad Católica atraviesa un momento de incertidumbre. La derrota ante Unión La Calera y el empate frente a Audax Italiano dejaron al equipo de Daniel Garnero con dos partidos consecutivos sin ganar en el Campeonato Nacional y volvieron a instalar dudas sobre su rendimiento.
Sin embargo, los números muestran una realidad distinta en cuanto a resultados. Desde su eliminación de la Copa Libertadores ante Estudiantes de La Plata, los cruzados registran un mejor porcentaje de puntos que antes de iniciar su participación internacional.
La comparación entre los tres períodos también evidencia una disminución progresiva de la capacidad goleadora y un aumento en el promedio de tantos recibidos. Dos indicadores que ayudan a explicar la pérdida de contundencia del equipo.
Los números antes y durante la Libertadores
Antes de debutar en la fase de grupos de la Copa Libertadores, Universidad Católica disputó ocho encuentros por la Liga de Primera 2026. En ese tramo consiguió cuatro victorias, dos empates y dos derrotas, sumando 14 de 24 puntos posibles y alcanzando un rendimiento del 58,3%.
En ofensiva, convirtió 19 goles, con un promedio de 2,38 por partido, impulsado principalmente por la goleada 6-1 frente a Palestino. En defensa, recibió 11 anotaciones, equivalentes a 1,38 por encuentro.
Durante su participación internacional, el rendimiento en el torneo local descendió. La UC disputó diez partidos, con cinco victorias, un empate y cuatro derrotas. Sumó 16 de 30 puntos posibles, alcanzando un 53,3%, su porcentaje más bajo de los tres períodos analizados.
En esos encuentros convirtió 21 goles (2,10 por partido) y recibió 15 (1,50 por encuentro). Pese a la irregularidad en el campeonato nacional, los cruzados terminaron como líderes de su grupo de Libertadores, por delante de Cruzeiro y Boca Juniors. Su participación terminó en octavos de final, tras caer por un global de 4-1 ante Estudiantes de La Plata.
El rendimiento después de la eliminación
La eliminación ante Estudiantes, concretada el 18 de agosto, marcó el inicio de una nueva etapa para el equipo de Garnero.
Desde entonces, Universidad Católica disputó siete partidos por la Liga de Primera, con cuatro victorias, un empate y dos derrotas. Sumó 13 de 21 puntos posibles, alcanzando un rendimiento del 61,9%, superior al 58,3% registrado antes de comenzar la Libertadores.
Sin embargo, la principal diferencia aparece en la producción ofensiva. En estos siete encuentros, Católica convirtió 12 goles, con un promedio de 1,71 por partido. Esto representa una disminución cercana al 28% respecto del registro previo a la competencia internacional.
La defensa tampoco mostró una mejoría: el promedio de goles recibidos aumentó de 1,38 antes de la Libertadores a 1,57 después de la eliminación.
En este período, los cruzados consiguieron cuatro victorias consecutivas ante Coquimbo Unido, O’Higgins, Everton y Palestino. No obstante, la racha se interrumpió con la derrota 3-1 frente a Unión La Calera y el posterior empate 1-1 ante Audax Italiano.
El desafío de Daniel Garnero
Los números muestran que Universidad Católica no empeoró su rendimiento en puntos después de la Libertadores. De hecho, alcanzó su mejor porcentaje en el período posterior a la eliminación. Sin embargo, su producción ofensiva disminuyó de manera sostenida y el promedio de goles recibidos aumentó en cada una de las tres etapas.
Cabe considerar que el tramo posterior contempla solo siete partidos y que el registro previo está influido por la goleada ante Palestino. Por ello, las diferencias deben interpretarse teniendo en cuenta el tamaño de las muestras.
El desafío de Daniel Garnero no pasa únicamente por recuperar las victorias, sino también por encontrar nuevamente la efectividad que caracterizó a su equipo durante el primer tramo de la temporada.
Con el Clásico Universitario frente a Universidad de Chile en el horizonte, Católica tendrá una nueva oportunidad para demostrar si puede recuperar su capacidad ofensiva y sostener el rendimiento en puntos conseguido desde su despedida del torneo continental.