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El ”síndrome De Rossi” está lejos de contagiar en Chile

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Gentileza Boca Juniors
POR Raul Toledo |

La llegada del campeón del mundo e ídolo de la Roma a Boca Juniors marca un nuevo fichaje europeo en Sudamérica. Seedorf, Trezeguet, Michel, Guardiola y Butragueño son otros casos, pero ninguno en nuestro país.

El 26 de julio de 2019 será una fecha recordada por los hinchas de Boca Juniors. Pero también lo debería ser para aquellos a los que les gusta memorizar trivia futbolera.

El volante italiano y campeón del mundo en 2006, Daniele De Rossi (36), firmó contrato por una temporada con Boca Juniors. Una operación tan espectacular para el cuadro bonaerense como escasa en el fúbtol sudamericano. Porque los arribos de figuras europeas a clubes regionales, incluso en los descuentos de sus carreras, es algo que ocurre apenas a cuentagotas. Y que ha sido vedado para los equipos chilenos. Algo que no tiene luces de cambio.

El fichaje de la década

De Rossi alcanzó fama en la Roma y tomó la jineta de capitán tras el retiro de Francesco Totti. En el equipo italiano compartió con el chileno David Pizarro, con quien forjó una gran amistad. En 2017, el argentino Leandro Paredes esbozó en una entrevista que el italiano tenía deseos de venir al fútbol sudamericano en su última etapa como profesional. Es más, el actual jugador del Paris Saint Germain (Francia) adelantó que el europeo siempre lo visitaba para ver los partidos del conjunto xeneize. Además, la amistad de De Rossi con el actual mánager de Boca, Nicolás Burdisso, con quien compartió en la Roma, allanó el camino para finalizar su carrera en La Bombonera. 

Al igual que el mediocampista italiano, hay otros ilustres jugadores que decidieron venir a competir a alguna de las principales ligas latinoamericanas.

El rey de Núñez

River Plate está acostumbrado a recibir figuras de importancia en sus filas. El 20 de diciembre de 2011, David Trezeguet dio un vuelco a su exitosa carrera en Europa, para defender los colores de su equipo favorito, tras descender a la Primera B Nacional. El campeón del mundo con Francia en 1998 estuvo una década en la Juventus y alcanzó su máximo nivel con jugadores como Alessandro del Piero, Pavel Nedved, Mauro Camoranesi y Edgar Davids, entre otros. En Italia, el goleador también jugó en la Serie B y retornó a Sudamérica luego de obtener cinco títulos en el Calcio. 

En su paso por el conjunto millonario, Trezeguet logró el anhelado ascenso en el equipo dirigido en ese entonces por Matías Almeyda. En ese torneo, el artillero marcó 13 goles y la temporada siguiente se apuntó con tres conquistas. Luego, el delantero extendió su paso por Argentina y firmó por Newell’s Old Boys. En el equipo de Rosario festejó en siete ocasiones. 

La pantera del Brasileirao

El mediocampista Clarence Seedorf también decidió cruzar el océano en 2002. Luego de brillar en el Real Madrid y el Milan, el volante holandés fichó por el Botafogo de la Primera División de Brasil. Durante su paso por Europa, la “Pantera” logró el cuarto lugar en el Mundial de Francia 1998 y alcanzó dos semifinales de la Eurocopa en 2000 y 2004, respectivamente. En Italia, el mediocampista alcanzó su mejor nivel al lado de jugadores como Paolo MaldiniGennaro Gatusso, Andrea Pirlo, Serginho Filippo Inzaghi, entre otros. 

En Botafogo, Seedorf jugó 58 partidos y marcó 24 goles. En su paso por Brasil, el jugador logró el título del Campeonato Carioca 2013.

La atracción mexicana

La Liga MX, con el paso del tiempo, también se ha transformado en un país ideal para que los europeos finalicen sus carreras deportivas. En 2005, Pep Guardiola, actual técnico del Manchester City, eligió jugar en el Dorados de Sinaloa. El ex volante del Barcelona disputó diez partidos y anotó un gol. Otro de los hispanos que triunfó en el torneo mexicano fue Emilio Butragueño. El “Buitre” defendió los colores del Atlético Celaya entre 1995 y 1998. El europeo festejó en 12 ocasiones durante tres temporadas. 

En ese mismo equipo jugó Michel González, entre 1996 y 1997. El actual entrenador de Pumas, socio de Iván Zamorano en el Real Madrid e internacional con España, alcanzó nueve goles en 34 partidos. En 1997, José Mari Bakero, ídolo de la Real Sociedad y del Barcelona, disputó en Tiburones de Veracruz su último torneo como profesional. 

Actualmente, el francés André Pierre Gignac juega por el Tigres de Monterrey, a pesar de ser uno de los goleadores del Olympique Marsella. Fue dirigido en el elenco galo por Marcelo Bielsa y llegó a México para obtener la Copa Libertadores. Sin embargo, en 2015, el europeo solo se conformó con el subcampeonato del título continental. En tres años, Gignac logró 64 goles en 119 partidos. Boca Juniors siempre ha tenido al delantero en su carpeta, aunque él prefiere seguir ganando títulos junto con el chileno Eduardo Vargas

El francés André Pierre Gignac comparte delantera en el Tigres con Eduardo Vargas. Crédito: Agencia Uno

La conexión alemana

En 1977, Deportes Concepción recibió en sus filas a tres jugadores alemanes: Ralf Berger, Hans Joachim Schellberg y Hans Lamour. El técnico del equipo era Nelson Oyarzún y pidió la contratación de los europeos tras su aventura en Hamburgo. 

Todos estos jugadores se desarrollaron en ligas regionales alemanas y la prensa local llamó a este fenómeno como la Operación Alemania. El conjunto penquista fue uno de los favoritos para poder triunfar en el campeonato nacional. Sin embargo, el proyecto liderado por Oyarzún fracasó y los extranjeros no lograron brillar. El “Leon de Collao” solo se ubicó en la séptima ubicación del torneo. 

El único que logró algo más en el fútbol nacional fue Schellberg, quien fichó por la Universidad de Chile. Berger y Lamour partieron a su país sin pena ni gloria. Luego de este suceso, ningún alemán volvió a pisar las canchas del torneo local. 

Los hermanos Sanz 

También hubo futbolistas españoles llegaron al torneo chileno. Los más recordados son los hermanos Paco y Fernando Sanz, quienes ficharon en 1993 por Unión Española. En Europa, su padre, Lorenzo dirigía los destinos del Real Madrid. Los recuerdos no son de los mejores y Fernando logró trascender después en el fútbol profesional en el Málaga. 

En 2007, el volante Juan Guerrero fichó por Lota Schwager. El desconocido jugador llegó a equipo de la Región del Biobío, luego de haber realizado pruebas en algunos equipos paraguayos. Su calidad futbolistica no era de las mejores llegando a tal punto de ni siquiera debutar en conjunto minero.