Descontaminación en las energías renovables: el desafío de cambiar sin perder el aporte de la energía
Iván Dib, director ejecutivo de Asim dijo que “el rol nuestro hoy día es mantener o aumentar incluso en los aportes energéticos, pero cautelando las emisiones y la suciedad que genera este proceso”.
En el capítulo de hoy de Construyendo Mercado entregamos algunos datos sobre nuestra matriz energética, es decir, cómo se reparte la torta en materia de generación. En mayo, las centrales de energía renovable no convencionales, es decir, aquellas solares, eólicas, entre otras, representaron el 43% del total. La energía solar es la de mayor participación con 24,3%.
Hasta hace 15 años este segmento era prácticamente inexistente. Nuestra matriz dependía muchísimo del carbón, del gas natural. Se ha avanzado mucho gracias al avance de la técnica de la tecnología, además de una agenda pública y privada que ha sido bastante exitosa.
Quedan muchísimos desafíos, pero también se ha estado avanzando bastante y hoy en Construyendo Mercado hablamos de las condiciones que tenemos como país para el desarrollo de las energías limpias. Para eso conversamos con el ingeniero Iván Dib, director ejecutivo de Asim.
Asim y la descontaminación en las energías renovables: “Hoy día el desafío es cambiar sin perder el aporte de la energía”
Sobre cuál fue la chispa que permitió que Chile comenzara a desarrollar tan fuertemente las energías no convencionales, Dib dijo que “para entender el rol que juegan las energías hay que remitirse un poco a la Revolución Industrial, al periodo previo a la Revolución Industrial, allá por el año 1800 por poner un número”.
“En toda esa época el ser humano normalmente trabajaba con sus manos solamente y por todo, por tanto, tenía una productividad muy baja, yo me di el trabajo de calcular la energía que aportaba cada ser humano y es el orden de los 50 watts, que es muy baja. Esa potencia es la que necesita una ampolleta o un secador de pelo“, añadió.
Con estos avances aumentaron y mejoraron las condiciones de vida, se desarrolló la ciencia, el arte, pero a la vez empezamos a tener una matriz también, que era bastante más contaminante, con los efectos que todos sabemos. En ese sentido, el ingeniero aseguró que “ese es como el lado negativo de esa evolución”.
“En la primera revolución industrial, que es la revolución industrial del vapor, la siguió la revolución del motor a explosión, que desarrolló un montón de mercados, la aviación, la hotelería, la segunda vivienda, la industria automotriz, etcétera. O sea, tuvimos un tremendo progreso, pero junto con eso tuvimos un retroceso en materia de la calidad de vida“, afirmó director ejecutivo de Asim.
“Llenamos el aire de contaminantes y llenamos los ríos, los lagos de contaminantes y el mar lo llenamos de plásticos y cosas. Entonces hoy día el desafío es cambiar sin perder el aporte de la energía y la importancia que tiene la energía, sin perder eso, el rol nuestro hoy día es mantener o aumentar incluso en los aportes energéticos, pero cautelando las emisiones y la suciedad que genera este proceso”, agregó.
En el caso de Chile, históricamente teníamos una dependencia más de lo que es la energía hídrica por los recursos naturales que tenemos. Al ser consultado sobre en qué minuto y por qué empezamos a decir también podríamos empezar a generar con el viento, Dib señaló que “Chile es un país que tiene todas las energías renovables en sus distintas partes. Tenemos las caídas de agua más grande, más alta, de mayor gradiente del mundo”.
“Es cierto que las montañas del Himalaya son más alta que las de la cordillera los Andes. Pero en el Himalaya las aguas tienen que recorrer miles de kilómetros para poder llegar al mar. Nosotros con 200 kilómetros llegamos al mar. Tenemos un gradiente impresionante”, agregó.
En esa misma línea, Iván Dib sostuvo que “existe una cantidad de fuentes de energía en las aguas chilenas, pero por muchos, pocos, no pocos, muchos. O sea, tenemos muchos ríos pequeños, muchos arroyos, muchos canales y eso es muy potente. Por otra parte, también tenemos mucho viento. Nosotros tenemos una geografía que va de norte a sur y cada vez que el sol sale en la mañana, el sol calienta la zona continental primero que el mar”.
“Tenemos un viento, una brisa maravillosa que puede producir esa energía todos los días. La ventaja de la energía renovable es que tú todos los días renuevas, produces. Pero al día estás como el día anterior”, recalcó.