Inflación más “limpia” en enero: IPC sube 0,4% y acumula 2,8% en doce meses
El índice se ubicó en línea con lo esperado, en un registro considerado “más limpio” por el economista Felipe Jaque, con señales de convergencia inflacionaria más rápida hacia la meta del Banco Central.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en enero una variación mensual de 0,4%, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Con este resultado, la inflación acumulada en 2026 llegó a 0,4% y la variación a doce meses se ubicó en 2,8%, consolidando un escenario de moderación de precios.
Un dato “normalizado” tras shocks previos
Para Felipe Jaque, economista jefe de Banco Bice, el registro de enero marca un punto de inflexión. “Este es el primer registro, yo diría, de los más limpios después del tema de tarifa eléctrica”, afirmó, en alusión a distorsiones que habían afectado la medición en meses anteriores.
En esa línea, explicó que “ya tenemos un mes de enero más normal con un 0,4%”, un resultado que, si bien no sorprendió al mercado, entrega información relevante sobre la trayectoria inflacionaria de corto plazo.
Inflación subyacente y convergencia a la meta
Al excluir componentes volátiles, la inflación mensual se ubicó en 0,7%. Jaque advirtió que este nivel refleja persistencias propias del inicio de año, como reajustes y gastos comunes, pero sostuvo que la tendencia de fondo es favorable. “Cuando uno limpia ese dato encuentra que las tendencias están convergiendo hacia el 3% de meta”, señaló.
El economista agregó que esta convergencia ha sido más rápida de lo anticipado meses atrás, reforzando la idea de que la inflación se encamina a cumplir el objetivo del Banco Central durante 2026.
Combustibles y transporte como factor clave
Entre los elementos que moderaron el IPC de enero destacó el comportamiento de los combustibles. “Lo que al parecer lo explica es el tema de la gasolina”, indicó Jaque, apuntando a la incidencia negativa del transporte en el índice.
Este efecto respondió, además, a patrones estacionales. “Después de las alzas acumuladas de noviembre y diciembre, que es cuando se dan los mayores sprint, y después esto baja en los meses siguientes”, explicó, permitiendo compensar las presiones provenientes de otras divisiones de la canasta.
Presiones persistentes y mirada de mediano plazo
A doce meses, Jaque identificó focos de inflación aún elevados. “Donde todavía está la presión es salud, educación, restaurantes y alojamientos”, sostuvo, vinculando estos aumentos a costos más estructurales en el sector servicios.
Con todo, el escenario general es de estabilización. “Llegamos al 2,8% y buena parte del año vamos a estar debajo del 3%”, concluyó, anticipando un entorno inflacionario más alineado con la meta en los próximos meses.