Tensión en Codelco: Hacienda cuestiona al directorio y Pacheco defiende su gestión
La junta de accionistas dejó en evidencia diferencias entre el Gobierno y la administración de la estatal. Hubo cuestionamientos por falta de autocrítica, reconocimiento de errores y alertas por el escenario financiero.
La junta de accionistas de Codelco dejó en evidencia diferencias entre el Gobierno y el directorio sobre el diagnóstico de la empresa, en una sesión marcada por cuestionamientos desde Hacienda y la defensa de la gestión por parte de la administración.
El presidente del directorio, Máximo Pacheco, abrió con un mensaje claro: la estatal no está en crisis. Afirmó que la compañía avanza en una fase de recuperación, con una planificación más ajustada y un horizonte productivo definido.
Junta de accionistas de Codelco expone diferencias entre Gobierno y directorio por diagnóstico de la empresa
El ambiente ya estaba tensionado antes de la cita. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, había calificado como “complicada” la gestión de la empresa, lo que elevó las expectativas sobre el tono de la junta.
Desde el Ejecutivo, la señal más crítica la marcó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Cuestionó el tono del directorio y puso en duda la falta de autocrítica, al advertir que no resulta razonable sostener un diagnóstico sin reconocer errores. Su intervención tensionó el intercambio durante la sesión.
Autocrítica y presión financiera
En medio del cruce, Pacheco reconoció falencias en la gestión. Admitió que la empresa tomó decisiones de manera lenta y que impulsó cuatro grandes proyectos en paralelo, lo que calificó como un error.
“Muchas veces nos ponemos metas que son exigentes, que son importantes, pero que no dan cuenta de los riesgos, las dificultades, de las adversidades que hay que enfrentar en la minería”, sostuvo
El foco también estuvo en las finanzas. La administración transparentó que el flujo de caja será negativo en los próximos años, ya que la depreciación no alcanza para cubrir el plan de inversiones. Este escenario anticipa un aumento en la deuda.
A esto se suma la discusión sobre una eventual venta de activos no estratégicos, opción que el Gobierno evitó definir y dejó en manos del gobierno corporativo.
El contexto se cruza con la incertidumbre sobre la continuidad del directorio. El período de Pacheco está próximo a terminar y el Ejecutivo aún no define reemplazos.