Economía

Bergoeing apuesta por una recuperación económica: “No veo por qué no podemos imaginar un Chile creciendo al 4%”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El economista y expresidente del Consejo Nacional de Evaluación y Productividad sostuvo que las señales de inversión han mejorado durante los últimos meses y afirmó que, si prosperan las medidas orientadas a impulsar la actividad económica, Chile podría recuperar tasas de crecimiento cercanas al 4% en los próximos años.

En conversación con Mercado Central de Radio Pauta, el economista Rafael Bergoeing analizó las nuevas proyecciones del Banco Central contenidas en el Informe de Política Monetaria (IPoM), que volvió a recortar las expectativas de crecimiento para este año.

Pese a ello, planteó que existen elementos que permiten mirar con mayor optimismo el desempeño de la economía chilena en los próximos años.

Inversión y confianza: las señales que alimentan el optimismo económico

El académico señaló que los datos de actividad han sido más débiles de lo esperado durante los primeros meses de 2026, pero advirtió que las cifras de corto plazo no necesariamente reflejan la tendencia que podría consolidarse más adelante.

A su juicio, las señales provenientes de los mercados financieros y de la inversión muestran un escenario más favorable.

Destacó la aprobación y liberación de grandes proyectos de inversión, así como el aumento de iniciativas inscritas en el catastro de bienes de capital, considerado uno de los principales indicadores adelantados de actividad.

La confianza y la estabilidad como motores de una nueva etapa de crecimiento

En ese contexto, afirmó que las medidas impulsadas para incentivar la inversión podrían comenzar a reflejarse en la economía dentro de los próximos trimestres. “No veo por qué no podemos de verdad, en este escenario, imaginar un Chile creciendo al 4%”, sostuvo.

Bergoeing indicó que el principal desafío para recuperar el dinamismo económico pasa por reconstruir la confianza y reducir la incertidumbre que, a su juicio, ha afectado al país durante la última década.

“Lo que ha habido es un escenario de castigo por algunas malas decisiones, pero sobre todo por incertidumbre”, afirmó.

El economista argumentó que las decisiones de inversión requieren horizontes de largo plazo y reglas estables, por lo que la predictibilidad sigue siendo un factor clave para acelerar el crecimiento.

En esa línea, recordó una de las características que históricamente diferenciaron a Chile dentro de la región. “Chile se diferenció de América Latina porque era el único país de verdad aburrido en la región”, señaló, en alusión a la estabilidad institucional y económica que, según explicó, favorecía la llegada de inversiones y la planificación de proyectos de largo plazo.