Álvaro Ossa y la nueva Ley de Transferencia Tecnológica: “La ley es un incentivo, pero no viene a resolver el problema”
El director de Transferencia y Desarrollo de la Universidad Católica valoró la aprobación de la iniciativa, aunque advirtió que el reglamento será decisivo para evitar incertidumbres que puedan frenar la innovación y la inversión privada.
En Mercado Central de Radio Pauta conversamos con Álvaro Ossa, director de Transferencia y Desarrollo de la Universidad Católica, sobre la próxima promulgación de la Ley de Transferencia Tecnológica.
La iniciativa busca facilitar que los avances científicos desarrollados en universidades y centros de investigación lleguen al mercado y se transformen en soluciones concretas para la sociedad.
Los desafíos que plantea la nueva Ley de Transferencia Tecnológica
Ossa destacó el amplio respaldo político que obtuvo el proyecto durante su tramitación y afirmó que representa un avance relevante para el ecosistema de innovación chileno.
Sin embargo, advirtió que la legislación, por sí sola, no resolverá las brechas existentes. “La ley es un incentivo, pero no viene a resolver el problema”, sostuvo.
El académico explicó que uno de los principales desafíos sigue siendo la escasa relación entre la academia y el sector productivo.
A su juicio, las empresas aún invierten poco en investigación y desarrollo, mientras que las universidades deben adaptarse a los tiempos que exige la innovación. “Hoy existe muchísimo más acercamiento, pero lo que falta es entendimiento”, afirmó.
Otro de los puntos que abordó fue el reglamento que deberá elaborar el Ministerio de Ciencia antes de la entrada en vigencia de la normativa. Según Ossa, ese proceso definirá el verdadero alcance de la ley. “El reglamento va a ser clave porque ahí vamos a ver si realmente esta va a ser una buena o una mala ley”, señaló.
También expresó preocupación por las normas relacionadas con la protección de la propiedad intelectual y el futuro Repositorio Nacional de Conocimiento. A su juicio, si las reglas no quedan claramente establecidas, podrían desincentivar el patentamiento y, con ello, la inversión privada en nuevos desarrollos tecnológicos.
Respecto de las licencias socialmente responsables, valoró el principio de que las investigaciones financiadas con recursos públicos generen beneficios para la ciudadanía, aunque insistió en que el concepto requiere definiciones precisas. “La ley es buena porque declara, pero es peligrosa porque sólo declara”, indicó.
Finalmente, Ossa planteó que Chile aún enfrenta un desafío estructural en materia de innovación. Recordó que la mayor parte de la investigación es financiada por el Estado y llamó a fortalecer la inversión privada, impulsar compras públicas innovadoras y aumentar el compromiso de las empresas estatales con la investigación y el desarrollo.