OCDE recorta su proyección de crecimiento mundial para 2027 y advierte por una inflación persistente
El organismo elevó levemente su cálculo de crecimiento para 2026, pero redujo el del próximo año. El precio de la energía y las tasas de interés mantienen la incertidumbre sobre la recuperación.
La economía mundial ha resistido mejor de lo que se esperaba el impacto inicial del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, esa fortaleza no despeja las dudas sobre el próximo año.
En sus nuevas perspectivas, publicadas este miércoles 23 de septiembre, la OCDE redujo de 3,1% a 3,0% su proyección de crecimiento global para 2027.
Para 2026 hizo el ajuste contrario: elevó su pronóstico de 2,8% a 2,9%. La diferencia importa porque el organismo no anticipa una caída de la actividad mundial, sino un crecimiento algo más débil de lo calculado previamente para 2027.
Energía e inflación condicionan la recuperación
La OCDE atribuye la resistencia de este año, en parte, a las reservas de petróleo, las rutas alternativas de suministro y el aumento de la producción fuera de los países del Golfo. La inversión asociada a la inteligencia artificial también ha dado impulso al comercio y a la actividad.
El riesgo es que esos apoyos pierdan fuerza mientras los mayores costos energéticos llegan a los precios.
El organismo elevó su previsión de inflación para las economías del G20: espera una tasa de 4,1% en 2026 y de 3,6% en 2027. Un alza persistente reduciría el poder de compra de los hogares y limitaría el espacio para bajar las tasas de interés.
Qué muestra el informe y cómo se compara con Chile
Entre las principales economías, la OCDE proyecta que Estados Unidos crecerá 2,2% este año y 2,1% el próximo. Para la zona euro prevé un avance de 1% en ambos periodos, mientras que China pasaría de 4,5% a 4,2%.
La publicación intermedia no incorpora una nueva proyección individual para Chile. La última estimación específica de la OCDE, difundida en junio, situaba el crecimiento chileno en 1,7% para 2026.
Como referencia más reciente sobre la economía local, el Banco Central redujo en septiembre su rango de expansión para este año a 0,25%–0,75%, ante la debilidad del gasto interno y una menor producción minera.