Economía

Andrés Sansone proyecta inflación sobre el 5% y crecimiento cercano a cero para el cierre de año

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El economista de Santander explicó que los combustibles y algunos alimentos concentran las presiones sobre los precios. Aunque prevé una mantención de la tasa de interés, advirtió que aumentó el riesgo de un alza y situó la recuperación económica de 2027 en la inversión.

En Mercado Central de Radio Pauta conversamos con Andrés Sansone, economista de Santander, sobre el IPC de octubre, las perspectivas de crecimiento y las próximas decisiones del Banco Central.

Su diagnóstico apunta a un cierre de 2026 con inflación superior al 5% y una actividad económica prácticamente estancada.

Perspectivas de inflación y crecimiento para la economía chilena

El IPC aumentó 0,5% mensual y la inflación anual llegó a 4,5%. Según explicó, el resultado estuvo dentro de las expectativas y respondió principalmente a los componentes más volátiles de la canasta.

“Tenemos un problema en la inflación, pero por ahora no parece ser un problema de inflación generalizada”, afirmó. Como antecedente, destacó que el indicador sin volátiles tuvo una variación mensual de cero.

Combustibles presionan los precios y debilitan el consumo

Sansone atribuyó el deterioro del panorama inflacionario al encarecimiento de los combustibles y de alimentos como las papas y los tomates. “Lo que estamos viendo hacia adelante es una inflación que podría terminar el año sobre el 5 por ciento”, señaló.

El diésel también eleva los costos de producción y transporte. Sin embargo, las empresas tienen dificultades para trasladar esos aumentos a sus clientes por la debilidad de la demanda y el menor ingreso disponible de los hogares.

Para diciembre, anticipó bajas en las gasolinas y descensos más limitados en el diésel.

Mayor riesgo de un alza de tasas

El economista mantuvo como escenario central una tasa de política monetaria de 4,5%, aunque advirtió que “el riesgo de un alza es hoy mucho mayor que hace algunos meses”.

A su juicio, el Banco Central todavía puede esperar nuevos antecedentes mientras la inflación sin volátiles permanezca contenida. Situó la convergencia hacia el 3% a fines de 2027.

Crecimiento estancado y recuperación sujeta a la inversión

Sobre la actividad, proyectó “un crecimiento probablemente nulo”, con posibilidad de un resultado levemente positivo o negativo. Mencionó la caída de la producción minera, la menor pesca, los temporales y el impacto de los combustibles sobre el consumo.

Para 2027, señaló que el mercado espera una expansión de 3,5%, apoyada en grandes proyectos de inversión.

También abordó las caídas de las acciones tecnológicas internacionales. Las vinculó con ajustes tras sus altas valorizaciones: “No interpretaría esto automáticamente como una señal de recesión o un deterioro abrupto en la economía mundial”.