Economía

La paradoja económica: el estallido 2019 ayudaría a tener cifras azules a fin de año

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Comercio operando con medidas de distanciamiento social en Viña del Mar. Crédito: Agencia Uno
POR Marcela Gómez |

Los datos de septiembre tiñeron de optimismo al mercado: luego de cinco meses de retrocesos de dos dígitos, se prevé una caída de un solo número. La recuperación aún es frágil.

Las cifras de septiembre en materia económica trajeron optimismo entre los analistas, motivando a una revisión de las proyecciones de crecimiento para el año, incluso con un sesgo más positivo que el rango entre -5,5 y -4,5 estimado por el Banco Central.

Todo ello, en respuesta a cifras levemente mejores tanto en materia laboral como en comercio y manufacturas, que responden al desconfinamiento y al impulso del consumo luego del retiro de fondos previsionales y las transferencias fiscales a los consumidores.

Con estos antecedentes, el mercado espera una recuperación importante en el Imacec de septiembre, que se dará a conocer este lunes 2 de noviembre y que podría marcar el primer retroceso de un dígito en los últimos cinco meses. Las apuestas son variadas. BCI Estudios apunta a una cifra en torno a -5,7%, mientras que Banchile Inversiones prevé un rango entre -4,9% y -7,9%.

De este modo, añaden desde Itaú, el PIB se habría contraído 9,4% en el tercer trimestre, que se compara positivamente con el retroceso de 14,1% del segundo tercio del año. Aun así, sostienen desde Santander, la variación anual será negativa y se ubicará en torno a -3%.

¿Alcanzará para tener “cifras azules” en el último trimestre, como proyectó el ministro de Hacienda, Ignacio Briones?

El factor estadístico

“Sin duda hubo un avance en las cifras sectoriales de septiembre, aunque en buena medida por factores puntuales o transitorios. El empleo, por su parte, avanza lentamente y de forma rezagada frente a otras áreas de la economía”, afirma el socio cofundador de Pacífico Research, Igal Magendzo

Añade que en su escenario base, en el último trimestre la variación interanual del PIB “sube significativamente impulsada por un mayor desconfinamiento, pero también por la baja base de comparación que generó el estallido social”. En cuanto a los registros mensuales, los ve “cercanos a 0% y lo más probable es que sigan negativos”.

Para el gerente de Estudios de Gemines, Alejandro Fernández, es probable ver cifras azules en el cuarto trimestre, considerando que la base de comparación es baja y que se aprecia una mejoría en la actividad.

No obstante, advierte que la recuperación se aprecia “bastante lenta” en comparación con lo que ocurre en Estados Unidos o Europa. Y añade que en materia laboral, si bien la desocupación dejó de caer, “estamos todavía muy cerca del fondo y la normalización se ve muy lejana, porque se perdieron 1,8 millones de empleos y hoy esa cifra se ha reducido apenas a 1,6 millones”.

Una aceleración de la economía en el margen es lo que ve para el cierre del año el subgerente de Estudios de Econsult, Mauricio Carrasco. Así, para septiembre apuesta por un Imacec de -6%, que implicaría un crecimiento de la actividad de 6% medido mes contra mes, mejor que el 2,8% de agosto, calculado de igual manera. “De esta forma, aumenta la probabilidad de observar cifras azules durante el último cuarto del año, particularmente en octubre y noviembre”, dice, precisando que ello se explica por una base de comparación más favorable en esos meses.

Lenta reactivación

Ya que siempre la recuperación de la actividad va por delante del empleo, Fernández plantea que es improbable que la tasa de desocupación (hoy en 12,3%) se reduzca a un dígito antes de fines de 2021. “Con este tremendo mazazo en el empleo, el consumo y actividad están lejos de poder normalizarse. Creo que recién a mediados de 2022 podríamos estar recuperando los niveles de actividad que tuvimos en el tercer trimestre de 2019”, estima.

Por su parte, Magendzo advierte que las positivas cifras del comercio que se han visto apalancadas por el retiro parcial de los ahorros previsionales, constituyen “un efecto que debería desvanecerse gradualmente y las ventas minoristas perderían su principal fuente de impulso en el cuarto trimestre”. Esto, por cierto, salvo que se apruebe el segundo retiro de fondos que se discute en el Congreso.