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El pacto entre Reino Unido y la UE tras el Brexit es un alivio. Pero la relación no será tan simple

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Bloomberg
POR Francisca Rivera |

Ya hay acuerdo entre Londres y Bruselas. Finalmente. Pero ya no hay unión aduanera ni mercado común.

Para las empresas, el acuerdo comercial entre el Reino Unido y la Unión Europea es un alivio, ya que mitiga algunas de las peores interrupciones que enfrentan, pero no sustituirá por completo la pertenencia al bloque.

Dado que el Reino Unido ya no forma parte de la unión aduanera y el mercado único de la UE, el comercio no fluirá tan bien como antes. Las empresas deberán presentar nuevos trámites y sus productos corren el riesgo de ser retenidos en la frontera. Las empresas financieras perderán su pasaporte para ofrecer servicios en toda la UE, y los consumidores verán restringidos sus derechos a vivir y permanecer del otro lado del canal. Incluso llevar un perro mascota al continente se volverá más complicado.

Esto es lo que cambiará el 31 de diciembre:

Aduana

Las empresas que exporten a la UE deberán presentar declaraciones de aduana. Para trasladar mercancías de Dover a Calais, el punto de cruce más transitado del Reino Unido con la UE, los camioneros necesitarán un permiso emitido por el gobierno que demuestre que tienen la documentación correcta y que no serán retenidos por funcionarios franceses.

Ante la amenaza de retrasos en la frontera, los fabricantes de automóviles, las empresas aeroespaciales y otros fabricantes que dependen de que las piezas lleguen justo a tiempo han acumulado sus reservas. Los fabricantes de alimentos corren el riesgo de que los productos frescos se pudran en las filas de espera.

El comercio de productos animales, en particular, estará sujeto a nuevos trámites. Las mercancías deberán pasar por puestos de inspección fronterizos designados y requerirán certificados sanitarios de exportación emitidos por un profesional veterinario.

Si bien los productos que salen del Reino Unido se enfrentarán a controles a partir de fin de año, Gran Bretaña ha aplazado los controles completos de importación de los productos procedentes de la UE hasta julio. Pero las empresas aún deberán mantener registros de sus transacciones y presentar las declaraciones de aduana en julio.

Londres

Independientemente del acuerdo, las firmas financieras perderán su pasaporte para ofrecer servicios en toda la UE, lo que las obligará a cambiar de personal y reforzar sus operaciones en el bloque. El acceso a los clientes del bloque dependerá de que la UE considere que las reglas del Reino Unido son equivalentes a las suyas en 40 áreas, algo que hasta ahora no ha sucedido. Las empresas no pueden estar seguras de que se les otorgue el permiso, y la UE aún podrá retirarlo sin previo aviso.

Servicios

Los servicios, que representan el 80% de la economía británica e incluyen sectores como auditoría, arquitectura y consultoría, enfrentarán nuevas restricciones. Es posible que las empresas deban establecer una oficina en la UE para seguir comerciando y es posible que necesiten la aprobación local para sus calificaciones profesionales.

Reglas de origen

Para aprovechar el comercio sin aranceles bajo el acuerdo entre el Reino Unido y la UE, las empresas deberán presentar documentos que prueben el origen de sus productos. Solo los bienes que contienen una cantidad suficiente de insumos del Reino Unido o de la UE serán elegibles para el trato de tarifa cero.

Estándares

Es posible que las empresas deban cumplir con dos regímenes separados para los estándares y regulaciones de productos, necesitando aprobaciones de los organismos del Reino Unido y la UE para tener derecho a vender en ambos mercados. Por ejemplo, algunos productos deberán llevar una nueva marca de evaluación de conformidad del Reino Unido (UKCA) a partir del 1 de enero, en lugar de la marca CE de la UE, para poder venderse en Gran Bretaña.

Pasaportes y mascotas

Los visitantes británicos a la UE necesitarán más de seis meses en su pasaporte para poder viajar. Permanecer en la UE por más de 90 días puede requerir una visa.

Los automovilistas pueden necesitar un permiso de conducir internacional. Llevar a su mascota al continente requerirá que obtenga vacunas y un certificado de salud, un proceso que puede llevar varias semanas.

Inmigración

La libre circulación entre Gran Bretaña y la UE terminará. El Reino Unido planea utilizar un sistema de inmigración “basado en puntos”, en el que los trabajadores extranjeros deben demostrar que cumplen con ciertos criterios antes de que se les permita venir a Gran Bretaña para trabajar. Los criterios incluyen hablar inglés, tener una oferta de empleo existente y ganar más de 20,480 libras (US$ 27.300) al año.

Vino y cigarrillos

Los viajeros británicos que se dirijan a la UE podrán beneficiarse de las compras libres de impuestos en puertos y aeropuertos. Sin embargo, ya no será posible traer de regreso cantidades ilimitadas de productos como alcohol y tabaco de la UE, sujeto al pago de los impuestos correspondientes. En cambio, los compradores tendrán bonificaciones libres de impuestos: 200 cigarrillos, 18 litros de vino y cuatro litros de bebidas alcohólicas.