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La reestructuración de YPF, la petrolera sin dólares

La firma estatal argentina busca reestructurar US$ 6.200 millones en bonos, retrasando US$ 2.100 millones en pagos de deuda hasta fines de 2022.

Crisis de la divisa norteamericana causa estragos en la petrolera. Créditos: Bloomberg.

Crisis de la divisa norteamericana causa estragos en la petrolera. Créditos: Bloomberg.

Por Scott Squires y Jonathan Gilbert

Martes 19 de enero de 2021

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En los 99 años transcurridos desde que fue fundada para bombear los campos petroleros de la Patagonia, la petrolera argentina YPF SA ha sido azotada por innumerables auges y caídas. Cuando los mercados petroleros mundiales no estaban colapsando, Argentina estaba sumida en una crisis de deuda que causaba estragos en las finanzas de toda la nación.

Sin embargo, la compañía nunca había estado en la posición de incumplimiento a gran escala de ningún tipo. Hasta, al parecer, ahora. La noticia llegó de una manera extraña: en la oscuridad de la noche, los funcionarios de la estatal YPF enviaron un comunicado de prensa en el que presentaban un plan de canje de deuda que les permitiría controlar las pérdidas.

En su declaración había implícita una amenaza que los operadores entendieron de inmediato: de no llegar a un acuerdo de reestructuración, podría llevar a una suspensión total de los pagos de la deuda. A la mañana siguiente, comenzaron a descargar frenéticamente los bonos del perforador de shale. Hoy, unas dos semanas después, los valores cotizan a tan solo 56 centavos por dólar.

Acreedores, incluidos BlackRock Inc. y Oaktree Capital Group de Howard Marks, se están preparando para negociaciones a mano alzada cuatro meses después de cerrar un acuerdo de reestructuración con el Gobierno que marcó el tercer incumplimiento soberano del país, tan solo en este siglo.

Un golpe pandémico

La caída de YPF subraya cuán duro ha golpeado la pandemia, tanto a la industria petrolera mundial como a la eternamente tambaleante economía argentina. Los dólares ahora son tan escasos en Buenos Aires que el Banco Central se negó a permitir que YPF comprara el monto total que necesitaba para pagar las notas que vencen en marzo. Esa fue la causa inmediata del anuncio de reestructuración.

Una visión más amplia revela un declive constante en las finanzas de la compañía desde que en 2012 el Gobierno la renacionalizó y la obligó a aumentar las nóminas, a mantener bajos los precios internos del combustible y escatimar en inversiones, lo que provocó el declive en la producción de petróleo y gas durante cuatro años consecutivos.

La tarea se vuelve más urgente a medida que se acerca el invierno sudamericano y YPF podría ser incapaz de satisfacer la demanda interna de gas, lo que significa que Argentina tendría que impulsar las importaciones, y desembolsar la preciada divisa, en medio de un aumento global de los precios.

"La decisión del banco central realmente puso a YPF entre la espada y la pared", dijo Lorena Reich, analista de deuda corporativa de Lucror Analytics en Buenos Aires.

En conversaciones privadas con inversionistas, los funcionarios de YPF están retratando el acuerdo como un intercambio voluntario e insisten en que reembolsarán todos sus bonos, con la excepción de los pagarés que vencen en marzo, ya sea que se ofrezcan en el canje o no. Pero ciertamente no es así como los inversionistas interpretan la situación, al tiempo que las compañías de calificación dicen que la propuesta constituye un intercambio en dificultades que equivaldría a un incumplimiento.

Los montos de la reestructuración

En general, YPF busca reestructurar US$ 6.200 millones en bonos, retrasando un total de US$ 2.100 millones en pagos de deuda hasta fines del próximo año para poder invertir el dinero en impulsar la producción. El acuerdo ofrece a los inversionistas una ligera ventaja frente a los precios actuales de los bonos, pero dejaría a los acreedores con pérdidas de hasta 16% sobre una base de valor presente neto, según cálculos de Portfolio Personal Inversiones, una corredora local.

Si bien algunos inversionistas habían anticipado que YPF intentaría refinanciar su deuda a corto plazo, sin imponer pérdidas, el plan para reestructurar prácticamente todos los bonos extranjeros de la empresa resultó ser una gran sorpresa.

"La oferta cruzó la línea de la razón", dijo Ray Zucaro, director de inversiones de RVX Asset Management en Miami, propietario de los bonos de YPF. "No había ninguna razón por la que necesitaran incluir todos los bonos cuando solo necesitaban alivio en el corto plazo".

Nota: Bloomberg hace corrección en el noveno párrafo para aclarar que YPF está diciendo a los inversionistas que los bonos que vencen en 2021 no se reembolsarán si fracasa el acuerdo de reestructuración.

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