Opinión

La columna de Fernando Tapia: “El encargado”

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POR Equipo Radio Pauta |

En su columna, Fernando Tapia habla de los verdaderos liderazgos en la ANFP y la Selección Chilena. “Desde la ANFP se puso en marcha una clara estrategia comunicacional (…) Todo indica que el objetivo es ganar tiempo para el encargado de turno, hasta cuando llegue el nuevo seleccionador”, dice.

¿Quién manda realmente hoy en la ANFP? ¿Quién lidera verdaderamente a la Selección Chilena? Las preguntas no tienen una respuesta clara, más allá de los roles formales que en el papel ostentan Pablo Milad y Nicolás Córdova, respectivamente.

Estados Unidos puso de moda el concepto de “Presidenta encargada”, por la mandataria venezolana Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo luego de una intervención militar que culminó con la detención de Nicolás Maduro. Nadie puede sostener seriamente que quien fue vicepresidenta ejecutiva del gobierno chavista tenga realmente el control de ese país, y es claro que las directrices para Venezuela se dictan en Washington, desde el despacho de Donald Trump en la Casa Blanca.

Guardando las proporciones, en el fútbol chileno podríamos hablar de varios casos asimilables.  En Azul Azul Michael Clark ejerció el cargo de presidente hasta pocas semanas antes de su detención preventiva. El caso Sartor ha dado pruebas que su poder en el club estuvo supeditado a los intereses de otros personajes aguas arriba.

Tras su salida asumió Cecilia Pérez, la hoy presidenta encargada de dirigir la concesionaria. Tiene el cargo, pero no el poder. En la ANFP Pablo Milad parece estar en su gira de despedida. En rigor su función ha sido más bien decorativa, ya que es un hecho que las decisiones relevantes, desde hace un buen rato, quedaron en manos de Jorge Yunge, el secretario general, quien tras bastidores no oculta su deseo de formalizar su poder en el fútbol.

Pero vienen elecciones, y como sucede en la política, en los pasillos de Quilín se ha instalado el síndrome del pato cojo con la actual directiva. El control del fútbol es todavía un partido abierto, por lo que en los mandos medios cunde la incertidumbre. La plana administrativa y gerencial de la ANFP juega sus propias cartas, y eso toca directamente a la Selección Chilena, cuyo futuro se maneja en un limbo.

El gerente de selecciones, Felipe Correa, ha asumido un rol preponderante. Hoy es la cara más visible de la Federación, el encargado podríamos decir, hasta cuando asuman las nuevas autoridades. Ha sido Correa quien ha llevado las conversaciones con Manuel Pellegrini, que más allá de los desmentidos, sigue siendo el candidato número uno para asumir en la Roja. Que el nombre del actual entrenador del Betis permanezca como la opción más clara para liderar el nuevo proceso, es lo único que justifica el prolongado interinato de Nicolás Córdova, quien también ha reconocido diálogos fluidos y permanentes con el Ingeniero.

El actual entrenador de la Selección, que se prepara para los partidos amistosos en Fecha FIFA que deberían haber marcado el inicio del nuevo proceso, para dejar atrás los fracasos consecutivos en las clasificatorias de los últimos tres mundiales, es por ahora el encargado de iniciar el nuevo ciclo, a contramarcha de la opinión mayoritaria del medio debido a sus escasos resultados a la hora de dirigir a la adulta, junto con el peso que significó la desastrosa actuación de la Selección Sub 20 en el Mundial realizado bajo su conducción.

Para cambiar la temperatura ambiente, desde la ANFP se puso en marcha una clara estrategia comunicacional, que desembocó en un diálogo directo del entrenador con algunos periodistas, dando cuenta de un plan a ocho años. Todo indica que el objetivo es ganar tiempo para el encargado de turno, hasta cuando llegue el nuevo seleccionador.