Opinión

La columna de Fernando Tapia: “Las métricas no cuadran”

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POR Equipo Radio Pauta |

En su columna, Fernando Tapia habla del actual momento de La Roja, bajo la dirección técnica de Nicolás Córdova. “Permanecemos en un loop interminable, en un pseudo proceso cuya definición ni siquiera pueden calificar con claridad los que están a cargo de la Federación”, dice.

Dos partidos, dos derrotas. Cinco goles en contra, dos a favor. Dos expulsados en el primero, y una batahola en el final contra Estados Unidos que bien pudo aumentar las tarjetas rojas. En los dos encuentros nuestro arquero ha terminado siendo una de las figuras, y eso habla por sí solo de lo mal que seguimos.

Este es el balance hasta ahora de la gira por Norteamérica, a falta del choque con México. La Selección Chilena sigue hundida, y después de más de un año de gestión el trabajo del técnico interino Nicolás Córdova sigue aumentado su saldo negativo. Permanecemos en un loop interminable, en un pseudo proceso cuya definición ni siquiera pueden calificar con claridad los que están a cargo de la Federación.

Hay un problema base que está relacionado con la calidad de los jugadores. La materia prima carece de jerarquía, lo que hace mucho más difícil encontrar un camino para salir de la crisis. Lo primero para eso sería reconocer dónde estamos parados, pero con tanta falta de autocrítica del entrenador de turno la tarea se hace aún más complicada.

Los trascendidos señalan que las clasificatorias para el próximo mundial comenzarían dentro de un año. El periodista argentino de DSports, Juan José Buscalia, que suele trabajar para Conmebol en las ceremonias oficiales, dio a conocer que el formato de la competencia seguiría igual; es decir, con diez equipos jugando todos contra todos, aunque con sólo tres cupos y medio para siete selecciones, ya que Argentina, Uruguay y Paraguay tienen asegurada su clasificación como países organizadores del próximo Mundial. Hoy Brasil, Colombia y Ecuador están muy por sobre Chile, lo que en el papel nos dejaría lidiando por ese medio cupo para el repechaje contra Perú, Bolivia y Venezuela.

La Federación ha resuelto postergar la designación del técnico definitivo para después de las elecciones de la ANFP, con el argumento de no heredar el nombre a los futuros encargados de dirigir el fútbol chileno. Contradictoria postura, porque los mismos no han tenido el mismo criterio y han amarrado los millonarios contratos que si regirán por los próximos cuatro años.

La continuidad de Córdova parece ser una pérdida de tiempo, porque en los hechos ha demostrado su incapacidad para encontrar soluciones. Por lo mismo, es saludable que los actuales dirigentes transparenten lo que tienen pensado. Sólo si Manuel Pellegrini es el hombre elegido puede entenderse, en parte, este largo interinato. Su posible llegada no asegura una solución mágica, pero al menos sí garantiza un liderazgo y un trabajo profesional que abriría una luz de esperanza. Si, por el contrario, no hay nada concreto, estaríamos al frente de una gigantesca irresponsabilidad, una más de una directiva marcada por la inoperancia y los fracasos deportivos.

Los resultados, y especialmente el juego, la falta de funcionamiento del equipo, ocasionan que la ola de pesimismo en torno a la Selección siga creciendo. Un daño cada vez más difícil de revertir. La conclusión es que así no se puede seguir. Una realidad que no se puede ocultar, a pesar de todas las campañas comunicacionales. Definitivamente las métricas de Córdova y la actual Federación no cuadran.