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Allende: la oposición da “sensación de desorden” en materia constitucional

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Senadora Isabel Allende (PS). Agencia Uno.
POR Maria Catalina |

La senadora dijo que es un desafío coordinar las acciones del bloque de cara al plebiscito de abril. También cuestionó al oficialismo y acusó “contradicciones”.

Una postura bastante crítica expresó la senadora socialista Isabel Allende al ser consultada por la dispersión que existe en la oposición de cara al plebiscito del 26 de abril. Si bien fue clara en sostener que todo el sector está por avanzar en una nueva Constitución, y, por tanto, por la opción “apruebo”, reconoció que el hecho de que haya diferentes “comandos”, genera cierto ruido.

 “Lo que se ve de la oposición es que hay cuatro comandos distintos. La DC fue la que primero anunció su propio comando, después los tres partidos que son el Radical, Socialista y PPD, luego el Frente Amplio y, por otro lado, el Partido Comunista. Eso ha generado evidentemente esa sensación de desorden, y es lamentable”, dijo la senadora en entrevista con Pauta Final.

Lo que debió haber ocurrido, a juicio de la parlamentaria y extimonel del PS, es que “fuéramos mucho más capaces de generar un solo gran comando con sus distintos componentes”. Aunque eso “no ha sido posible”, hizo hincapié en que “todos apuntamos a lo mismo. Todos queremos una nueva Constitución. Lo que hay que hacer es trabajar por aquello”.

Esa es una de las tareas que la oposición tiene pendiente, explicó Allende, sobre todo cuando en el oficialismo, comenzaron a proliferar los personeros que están por el “rechazo” a una nueva Carta Magna. Respecto de los argumentos esgrimidos por ese sector para justificar su postura, aseveró que, si bien están en todo su derecho, demuestran fuertes contradicciones.

“Podrían haber dicho que querían avanzar mediante una convención mixta, pero todos entendemos que tiene que haber una nueva Constitución. Ese fue el sentido del acuerdo del 15 de noviembre, tener una nueva Constitución […] Se supone que todo eso se hizo en función de que había un acuerdo que hubiese una nueva Constitución, solo que había que decidir si era mediante una convención mixta o constituyente. Claramente hay una contradicción, porque se la están jugando para que no haya una nueva Carta Fundamental”, subrayó.

El agua como un bien de uso público

Para ejemplificar la importancia de que se avance en una nueva Constitución a partir de una “hoja en blanco”, Isabel Allende recordó lo ocurrido en la votación de la reforma que buscaba consagrar en la Constitución que el agua era un bien de uso público. Se requería un cuórum de 2/3 para que la norma avanzara, 29 votos, pero solo alcanzó los 24. Solo 12 senadores se opusieron, pero aun así la iniciativa se rechazó.

La senadora reprochó el voto de sus pares oficialistas, aclarando que la intención era “decir que las aguas son un bien nacional de uso público, que las aguas deben ser consideradas a nivel de Constitución como un derecho humano y que, por tanto, debe estar garantizado por el Estado. La prioridad para el agua es el consumo humano, por eso nosotros queríamos establecer a nivel de la Constitución esa prioridad”.

A pesar de que es considerado un elemento vital para la ciudadanía, de acuerdo con lo expresado por la parlamentaria el Estado no está garantizando en plenitud el acceso a este. De hecho, subrayó que un millón 400 mil personas no tienen acceso a agua, por lo que son abastecidas mediante camiones aljibes que disponen los municipios y gobernaciones.

El rechazado proyecto planteaba la posibilidad de que las personas que no pudieran acceder al agua pudieran presentar recursos de protección. Además, entre otros puntos, suponía que los derechos de aprovechamiento de agua debían tener una temporalidad, pues a entender de los precursores de la iniciativa, el agua no es una “propiedad” que se pueda heredar o vender.

Pese a las críticas, senadores oficialistas indicaron que el agua ya es un bien nacional de uso público. A juicio de la senadora Carmen Gloria Aravena (IND), es “necesario que se nos permita terminar con la regulación de este nuevo código de aguas y, posterior a esto, se pueda discutir una posible modificación constitucional del mismo”.

Revise la entrevista completa a Isabel Allende en Pauta Final: