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La zanja propuesta por Kast no parte con él: excavaciones en la frontera norte comenzaron en 2017

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Agencia Uno
POR Marcela Gómez |

La medida pensada para frenar la inmigración ilegal en la zona altiplánica genera polémica, pero ya existe (a menor escala) para combatir el contrabando y narcotráfico.

Ha sido uno de los temas que han generado polémica durante la campaña presidencial: para frenar la inmigración irregular, el candidato de derecha José Antonio Kast propone construir zanjas en la frontera norte.

En la conversación con Franco Parisi este domingo en un canal de Youtube, volvió a insistir en la idea, confirmando que esta propuesta no forma parte de las medidas en revisión. “La zanja la vamos a hacer”, dijo. Ya antes había precisado que es una medida eficiente y relativamente barata, que costaría unos US$ 10 millones ($8.400 millones) dependiendo de la cantidad de kilómetros. En la primera vuelta electoral, explicó su diseño.

Y aunque en algunas entrevistas dijo que esa propuesta se basaba en un proyecto que inició el gobierno anterior, este antecedente tampoco evitó que recibiera críticas. En redes sociales muchos la asemejaron al muro que el expresidente norteamericano Donald Trump anunció que construiría para impedir el ingreso ilegal a EE. UU. desde México, medida que enfrentó múltiples problemas y que no pudo concluir.

Una zanja es más barata que un muro. Y hay trabajo avanzado. El 8 de septiembre de 2017 se inició la construcción de zanjas en los primeros 13 pasos fronterizos no habilitados en el altiplanomedida acordada en la mesa de seguridad de la Macrozona Norte, liderada por el entonces subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, e integrada por las autoridades civiles, Ministerio Público, Carabineros y la PDI.

Las zanjas buscaban impedir la comisión de delitos como el narcotráfico, el robo de vehículos y el tránsito irregular de personas. Se evaluó que, al inhabilitar ciertas rutas, sería posible concentrar el control policial. “El cuestionamiento mayor a esas zanjas es que no están cubiertas por una barrera de seguridad, por lo que constituyen un peligro constante para los animales como también para las personas”, comenta Javier García Choque, alcalde de Colchane, el epicentro de la crisis de inmigrantes registrada el verano de 2021.

La fórmula Kast

Las zanjas excavadas por la dirección de Vialidad del MOP tienen 1,20 metros de profundidad y 300 metros de largo. Pero lo que Kast propone es algo de otras dimensiones: zanjas de tres metros de profundidad en zonas críticas de la frontera norte, con pasos controlados para personas y animales sobre ellas como único acceso, según ha comunicado.

“Cuando el candidato Kast visitó Colchane, le dije que cualquier medida tendiente a controlar el ingreso indiscriminado de migrantes será bien acogida, siempre que se considere nuestra forma de vida y la hermandad con nuestros vecinos”, dice el alcalde. Con esto apunta no solo a las labores de pastoreo de los pueblos originarios de la zona, sino también al activo intercambio que existe con la localidad de Pisiga Bolívar (Bolivia), desde donde incluso vienen alumnos a la escuela.

Así, García plantea la necesidad de establecer una tarjeta de tránsito vecinal para quienes por lazos familiares, educacionales o de comercio cruzan habitualmente las fronteras altiplánicas. También apunta a la necesidad de dar atención humanitaria a inmigrantes, especialmente niños, que “no pasan por el complejo fronterizo ni por el refugio por temor a ser deportados”.

El diputado electo del Partido Republicano José Meza enfatiza que, cuando se vote en el Congreso, espera que la propuesta migratoria de Kast no cuente solo “con la votación mayoritaria de la derecha, sino que también del centro y la centroizquierda. El problema de la migración no es un problema ideológico, sino que es un problema humanitario y sobre todo que compromete la soberanía nacional”.

PAUTA contactó al comando de José Antonio Kast para abordar este tema, pero no obtuvo respuesta.